Ayer, 31 familias, en su mayoría migrantes e integradas por 15 niños y niñas, fueron desalojadas por orden judicial de un edificio ocupado en 25 de Mayo y Treinta y Tres, en la Ciudad Vieja.
La directora de la División de Protección Social para Personas Migrantes, Solicitantes de Asilo y Refugiadas del Ministerio de Desarrollo Social, Valeria España, dijo a la diaria que esa cartera estaba trabajando en el realojo de las familias, pero la Justicia tomó esta decisión pese a que “tiene facultad para no desalojar en estas épocas de invierno” o “cuando hay niñas, niños y mujeres embarazadas, como es este caso”.
Señaló también que las familias no pudieron defenderse a tiempo en el juzgado por falta de garantías e información, lo que permitió que el proceso continuara sin que los supuestos dueños del edificio acreditaran ser los propietarios.
“No puede ser que haya desalojos sin contemplar aspectos básicos en materia de derechos humanos, de protección de las infancias”, dijo España, y cuestionó que el inmueble esté sin destino “en plena ciudad consolidada”.