No parece normal que haya 7 grados cuando ya entramos en la recta final de setiembre y el calendario señala que empezó la primavera. Cuando más de uno había devuelto la estufa al galpón, motivado por los incipientes calores de la semana pasada, y no faltó quien desempolvó mangas cortas y sandalias, en las últimas noches hubo que volver a prender el calientacamas y recurrir una vez más a varias capas de ropa para salir a la calle. Además, el frío se hizo más frío por la llegada de intensos vientos arrachados que alcanzaron hasta 80 kilómetros por hora en la franja costera este. Tiempo loco.
Rambla de Montevideo, el 21 de setiembre.
Foto: Nadia Iula
