Las gestiones realizadas por autoridades del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y del Instituto Nacional de Carnes (INAC) en China volvieron a colocar al frigorífico Rondatel de Rosario dentro de la agenda sanitaria y comercial bilateral entre ambos países, en un contexto en el que el gobierno busca alternativas para destrabar la situación de varias plantas frigoríficas que permanecen sin actividad o con restricciones para exportar.
Durante la misión oficial desarrollada entre el 18 y el 24 de mayo en Shanghái, Beijing y Changchun, la delegación uruguaya mantuvo una serie de reuniones con la Administración General de Aduanas de China (GACC), organismo responsable de las habilitaciones sanitarias para el ingreso de productos cárnicos a ese país. Allí se planteó la situación de los frigoríficos San Jacinto, Florida y Rondatel.
Según informó el MGAP, en el caso de la planta frigorífica de Rosario y Florida se inició el proceso de nueva habilitación, debido a que ambas plantas se encontraban sin actividad y bajo régimen de autocierre. Las autoridades chinas manifestaron disposición a brindar una respuesta en el corto plazo, aunque por el momento no existe ninguna resolución definitiva sobre esos trámites, de acuerdo a lo informado por esa secretaría de Estado.
La situación del frigorífico Rondatel había sido abordada semanas atrás por los ministros de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, e Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, durante una recorrida por la planta. En aquella oportunidad, las autoridades destacaron el estado de las instalaciones y señalaron que la habilitación para exportar a China aparece como uno de los factores centrales para cualquier escenario de recuperación de actividad.
Sin embargo, la realidad de la empresa continúa siendo incierta, tal como ocurre con otros frigoríficos. Entre las conversaciones mantenidas por Uruguay con las autoridades chinas también aparece el caso del Frigorífico Florida, que desde hace varios años enfrenta dificultades para recuperar plenamente su habilitación exportadora hacia ese mercado, considerado fundamental para la viabilidad de muchos emprendimientos de la industria cárnica nacional.
A su vez, el gobierno uruguayo gestionó ante China la rehabilitación del frigorífico San Jacinto, otra planta que atraviesa dificultades derivadas de observaciones sanitarias realizadas por las autoridades del país asiático. Según informó el MGAP, la empresa presentó medidas correctivas para intentar superar esa situación.