La poda de los plátanos que lleva adelante la intendencia en el centro de Colonia del Sacramento abrió un nuevo debate sobre el equilibrio entre la seguridad, el mantenimiento del arbolado y la preservación de uno de los rasgos paisajísticos característicos de esa ciudad.
La intervención alcanza ejemplares de gran porte ubicados principalmente en la denominada zona de amortiguación del Barrio Histórico. La reducción de la altura de los árboles motivó reparos del Consejo Consultivo del Barrio Histórico y de la Asociación Turística del departamento de Colonia, cuyos representantes mantuvieron una reunión con el intendente Guillermo Rodríguez para expresar su preocupación.
El planteo no cuestiona la necesidad de realizar podas, sino la intensidad con que se están ejecutando. Los integrantes de ambas organizaciones entienden que el criterio adoptado impedirá que, con el paso de los años, vuelva a formarse la tradicional bóveda vegetal que caracteriza a calles como General Flores y otros sectores del centro de la ciudad.
El debate, sin embargo, convive con una realidad conocida por muchos vecinos. Los plátanos, que superan en varios casos el medio siglo de vida, generan frecuentes reclamos por la caída de ramas durante temporales, la acumulación de hojas y semillas, las molestias ocasionadas por el polen en primavera y el levantamiento de veredas provocado por sus raíces. El deterioro de las aceras constituye desde hace años uno de los principales problemas urbanos del centro y del Barrio Histórico, sin que exista una política sistemática de recuperación ni de exigencia a los propietarios para su reparación.
“No discutimos si hay que podar, sino cómo hacerlo”
Miguel Slimovich, ingeniero agrónomo e integrante de la Asociación Turística y del Consejo Consultivo del Barrio Histórico, sostuvo que la discusión no pasa por oponerse a la poda, sino por la forma en que se ejecuta.
“Estamos discutiendo si vale la pena perder en una semana un patrimonio ambiental que necesitó más de cincuenta años para construirse”, afirmó en comunicación mantenida con la diaria.
Recordó que hace más de dos décadas especialistas en arboricultura, entre ellos el entonces director del Jardín Botánico de Montevideo, Pablo Ross, elaboraron recomendaciones para Colonia que proponían podas selectivas orientadas a conservar la bóveda vegetal y advertían sobre los efectos negativos de las intervenciones excesivamente severas.
Según Slimovich, la evidencia actual indica que las heridas producidas por grandes cortes favorecen el ingreso de hongos y enfermedades, mientras que las podas drásticas no eliminan definitivamente problemas como el polen, las raíces o la caída de hojas.
Además, sostuvo que el arbolado constituye un patrimonio ambiental y también turístico.
“Colonia vive, en buena medida, de su paisaje. No estamos defendiendo solamente árboles; estamos defendiendo una forma de ciudad”, expresó.
Un rasgo construido durante décadas
En la misma línea, en entrevista realizada por Canal 3, Eduardo Caballero, integrante del Consejo Consultivo del Barrio Histórico, recordó que la conformación de la bóveda vegetal responde a un criterio de manejo del arbolado que comenzó a desarrollarse desde la década de 1980 y que fue profundizado a partir de estudios realizados a comienzos de los años 2000.
Explicó que el Consejo entiende que las intervenciones dentro de la zona de amortiguación del sitio patrimonial deberían ser consultadas previamente con ese organismo, dado que forman parte del paisaje asociado al Barrio Histórico.
Caballero señaló que comprende las molestias que generan los plátanos para quienes viven en la zona, pero sostuvo que esas dificultades deben abordarse mediante un manejo técnico que permita conservar un elemento muy valorado por residentes y visitantes.
También manifestó su preocupación por la magnitud de los cortes observados durante los trabajos y afirmó que una poda tan intensa puede afectar el desarrollo futuro de los ejemplares.
La Intendencia de Colonia defiende criterio técnico de la poda
La directora de Paseos Públicos de la Intendencia de Colonia, Andrea Maddalena, explicó en diálogo con Canal 3 que la intervención responde a numerosos expedientes presentados por vecinos de la zona durante los últimos años y que el objetivo es reducir la altura de árboles muy envejecidos que hoy generan distintos tipos de inconvenientes.
Indicó que la poda forma parte de un plan más amplio de manejo del arbolado urbano y que la intendencia viene desarrollando por primera vez un inventario sistemático de los árboles públicos de la ciudad.
Ese relevamiento registra la especie, altura, diámetro del tronco, estado sanitario, riesgo potencial y relación con el entorno urbano, información que permitirá definir estrategias diferenciadas para cada sector de la ciudad.
Maddalena sostuvo que no se trata de “podar por podar”, sino de comenzar a administrar el patrimonio arbóreo con información técnica, atendiendo tanto la conservación de los ejemplares como los problemas que afectan a los vecinos.