Julio ya pasó, y en su transitar dejó mucha información para la realización de diferentes evaluaciones que, desde ya, están llevando adelante actores del sector turístico de Colonia. El calendario de vacaciones de invierno se extendió prácticamente durante todo julio debido a la coincidencia de los recesos escolares de Uruguay, Argentina y Brasil.
En diálogo con la diaria, el presidente de la Asociación Turística Departamental de Colonia, Andrés Castellano, aportó un primer balance sobre cómo se desarrollaron las vacaciones de invierno en el departamento de Colonia, qué factores incidieron en la leve baja registrada este año en comparación con 2025 y hacia dónde apunta el trabajo para los próximos meses.
¿Cuál ha sido la primera evaluación que han realizado con respecto a las vacaciones de julio en Colonia?
Las vacaciones dejaron un balance digno para el sector turístico, aunque con una leve caída respecto al año anterior. El comportamiento de la temporada fue diferente a otros años, ya que jugaron algunos factores excepcionales, entre ellos el Mundial de fútbol, la situación económica de los principales mercados emisores y la pérdida de poder adquisitivo del turismo interno. Fue un buen julio, sin llegar a ser muy bueno ni excelente.
¿Cómo se puede explicar que el Mundial haya repercutido en el turismo en nuestro país?
Este evento concentró buena parte de la atención, especialmente en Argentina, principal mercado emisor para Colonia, que tuvo a su selección disputando la final. Además, duró mucho tiempo por la cantidad de selecciones que había.
¿Qué análisis se puede hacer con respecto a la visita de argentinos, brasileños y de los propios uruguayos que llegan al departamento?
Las primeras semanas que estuvieron marcadas por el turismo uruguayo reflejaron un menor poder de compra de los visitantes nacionales. La gente viene, pasea, pero no gasta. En tanto, el mercado brasileño continúa afectado por una diferencia cambiaria que hace más conveniente para los uruguayos viajar a Brasil que para los brasileños elegir Uruguay como destino. Respecto de Argentina, la clase media de ese país continúa enfrentando dificultades económicas, lo que limita la recuperación del flujo turístico de ese segmento.
¿Qué desafíos tiene por delante la Asociación Turística, así como el Ministerio de Turismo o la Dirección de Turismo de la Intendencia de Colonia para hacer frente a la realidad que viven los mercados de estos países?
El principal desafío pasa por seguir consolidando el mercado argentino durante el segundo semestre, especialmente en Buenos Aires y también en ciudades del litoral como Rosario, Santa Fe y Córdoba, que cuentan con buena conectividad terrestre hacia Colonia. También tengo que decir que el mayor potencial de crecimiento está en Brasil, y sin dudas es la diferencia de cara al futuro. Actualmente, Uruguay recibe alrededor de 500.000 turistas brasileños al año, frente a más de dos millones de argentinos. De ese total de visitantes brasileños, menos del 10% llega a Colonia. Mirando estas cifras, considero que tenemos por delante una gran oportunidad de crecimiento.
¿Cómo se desarrolla la promoción de Colonia en ese país?
Venimos desarrollando un trabajo conjunto entre la asociación turística, el Ministerio de Turismo y la Cámara Uruguaya de Turismo mediante acciones de promoción en ciudades como Porto Alegre, San Pablo, Río de Janeiro y Belo Horizonte, aprovechando la conectividad aérea existente y la expectativa de recuperar próximamente el vuelo directo con Porto Alegre.
¿Crees que a Colonia le faltan contenidos turísticos para atraer visitantes durante más tiempo?
Más allá de la promoción que podamos hacer, creo que debemos generar nuevos contenidos turísticos que permitan aumentar el tiempo de permanencia de los visitantes. Es necesario para Colonia avanzar en infraestructura turística de calidad en espacios públicos.
Dame un ejemplo de eso. ¿A qué tipo de infraestructura hacés referencia?
El más claro es el parque El Jagüel, en Punta del Este. Ese espacio es municipal, gratuito, que se transformó en un atractivo para las familias y que suele ocupar varias horas de la agenda de los visitantes.
Acá en Colonia quiero destacar el proyecto que se viene llevando adelante para poner en valor la isla San Gabriel, una iniciativa que se desarrolla junto al Ministerio de Turismo, la Intendencia de Colonia y el sector privado, con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo. Esta propuesta busca habilitar visitas controladas al sitio patrimonial, generando una nueva experiencia turística que incentive una mayor permanencia en el departamento y fortalezca el impacto económico local.
¿Faltan políticas de Estado para captar inversiones privadas en este sentido?
Sí, yo creo que hay que poner cabeza allí. Necesitamos pensar en políticas de Estado orientadas a captar inversiones privadas para grandes centros de entretenimiento. Como referencia te nombro el caso de Gramado, en Brasil, destino que en las últimas tres décadas desarrolló más de un centenar de parques temáticos gracias a políticas públicas de incentivo a la inversión. Gramado recibe ocho millones de turistas por año, y es un ejemplo de cómo una estrategia sostenida puede transformar un destino.