Gabriel Calderón, Lucía Etcheverry, José Carlos Mahía, Rodrigo Arim y Rocío Schiappapietra, en la Biblioteca Nacional, el 26 de mayo.

Foto: Alessandro Maradei

Habrá reformas integrales de la Biblioteca Nacional por entre 20 y 30 millones de dólares

En el Día del Libro, se anunció el comienzo de las obras, que ya están encaminadas en la parte edilicia.

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El inicio de las obras en la Biblioteca Nacional, ya visible en la fachada, dio comienzo este martes con una conferencia en la que se anunció la primera etapa de un plan de reformas progresivo. El reacondicionamiento de los dos subsuelos, en los que se conserva la prensa local, entre otros materiales, es el centro de esta primera fase, que también incluirá cambios en la planta baja del edificio y en la peatonal Emilio Frugoni, conocida como “el callejón de la Universidad”.

En una convocatoria a la prensa que tuvo lugar en la sala Varela de la biblioteca, el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim, reafirmó el compromiso del gobierno en avanzar en la “construcción conceptual de un nuevo modelo de Biblioteca Nacional”. La inversión, según estimaron el ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía, y el dramaturgo y gestor Gabriel Calderón, que lidera el proyecto de transformación, será de entre 20 y 30 millones de dólares y se financiará con fondos del Ministerio de Economía y Finanzas destinados a mejora de infraestructura del área metropolitana. La etapa inicial de la reforma insumirá seis millones de dólares. La totalidad del proceso se completará en tres años.

Calderón y Rocío Schiappapietra, directora de la biblioteca, se refirieron principalmente a los aspectos conceptuales de la reforma, a la que definieron de distintos modos como un lugar para entrar en contacto con la historia y, a la vez, para reflexionar sobre el futuro. Schiappapietra apuntó a tres esferas de transformación: la patrimonial, que comprende el cuidado del acervo; la pública, con la que se buscará mayor acercamiento a la ciudadanía y permita otro tipo de aproximaciones a la cultura –“este es un espacio no guiado por los algoritmos”, dijo–, y la territorial, que incluye no solo el impacto sobre 18 de Julio y el entorno del edificio, sino también su conexión con la red de bibliotecas públicas.

Al respecto, Calderón anunció que se está trabajando con el Parlamento para modificar la normativa sobre bibliotecas públicas, y anunció que a partir de este año el Fondo para el Desarrollo de Infraestructuras Culturales del MEC incluirá partidas para mejorar entre cuatro y seis bibliotecas del interior. A su vez, se adelantó que se está haciendo un trabajo de relevamiento de la red de bibliotecas públicas, populares y culturales de todo el territorio.

La ministra de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry, destacó que las obras ya comenzaron, con el reacondicionamiento de la fachada y las esculturas de la entrada de la biblioteca, y sostuvo que el proyecto implica “la mejor inversión para el país”. Calderón, por su parte, informó que el trabajo de reorganización y relocalización de los archivos ya comenzó, y que habrá un nuevo depósito externo. “Este es un plan a largo plazo y por eso no hay soluciones definitivas”, aclaró, en referencia a las posibles aplicaciones del plan y a su elasticidad presupuestaria.

Otro de los objetivos es completar la digitalización del material, con las correspondientes consultas sobre los límites legales, para poder ofrecer un índice completo del acervo. A su vez, se reimpulsará la política de adquisiciones, orientada al “patrimonio de valor”, dijo Calderón.

“La lectura silenciosa era hegemónica con relación al conocimiento, pero hoy esa relación se da de muchas maneras, y eso tiene que darse aquí: encontrarse, modificar espacios”, adelantó Calderón, y resaltó la importancia de ofrecer espacios generosos para montar laboratorios y exposiciones, con énfasis en la innovación y la producción de conocimiento.

El trabajo en torno a la “biblioteca del futuro” involucró a 130 personas y, entre otros insumos, una consulta abierta convocada desde la OPP. “Esta es una oportunidad única y nos jugamos muchas cosas”, señaló Calderón.

Un año después de un anuncio “muy disruptivo”, dijo Mahía en referencia al Día del Libro de 2025, en el que se oficializó el cierre parcial de la biblioteca, “y que la puso en un plano de discusión que no había tenido antes”, “estamos en condiciones de decir que la mejora está en marcha”. “Hoy ya estamos en mejores condiciones que al llegar esta administración”, aseguró, y recalcó que el proyecto de reforma “es una prioridad del gobierno nacional”.

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