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Ilustración: Ramiro Alonso

Mis cumbres borrascosas

La novela de Emily Brontë, la película de Emerald Fennel y, sobre todo, la canción de Kate Bush.

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La canción flota en el aire como el ala rota de una mariposa. Luego de ver unas pocas imágenes de la adaptación televisiva de la novela, Kate Bush se puso a escribir. En pocas horas tendría pronto el tema que tituló igual que la obra de Emily Brontë publicada en 1847: Cumbres borrascosas (Wuthering Heights). “Solo vi los últimos minutos, una mano saliendo por la ventana, sangre y vidrio por todas partes. No sabía qué sucedía y alguien me explicó la trama”, dijo la cantante.

Como Brontë, Bush nació en Inglaterra un 30 de julio, pero de 1958. Aprendió a tocar el piano, estudió baile y en su adolescencia comenzó a componer y a grabar, de forma casera, sus primeras canciones. Su inspiración venía de personajes de películas y de cuentos. Una de esas grabaciones llegó a David Gilmour, guitarrista de Pink Floyd, que quedó impresionado, se contactó con la familia de la joven cantante y financió una nueva grabación, ahora de forma profesional. Luego le hizo escuchar este material a uno de los principales ejecutivos de la discográfica EMI, quien quedó encantado. A partir de ese momento comenzaría la carrera musical de la joven nacida en Bexleyheath, al sureste de Londres.

Con su cabello abundante y castaño, igual que sus ojos, su mirada un poco triste, sus movimientos y, sobre todo, su voz, aguda hasta el límite y como sacada de un cuento de hadas, la cantante británica irrumpió en el mundo de la música pisando fuerte. “Wuthering Heights” se lanzó en 1978 con dos videoclips promocionales. La letra cuenta sobre la relación de amor y odio entre Heathcliff y Cathy, protagonistas de la novela. Fue el primer tema compuesto e interpretado por una mujer en llegar al primer lugar de las listas en Reino Unido. Estuvo un mes en el primer puesto, del que desplazó a “Take a Chance on Me”, de ABBA. La canción fue parte del primer álbum de la artista, The Kick Inside.

Casi 50 años después, en febrero de 2026, se estrenó una nueva versión cinematográfica de Cumbres borrascosas, ahora protagonizada por Margot Robbie (Cathy) y Jacob Elordi (Heathcliff). El tema de Bush no integra la banda sonora de la película, aunque su espíritu se hizo presente durante el rodaje: en una pausa se pudo ver a Robbie bailar al ritmo de la canción. Según Elordi, la actriz conocía los movimientos de Kate Bush y los ejecutaba a la perfección.

Gilmour la descubrió; tuvo el mismo profesor de baile y de mimo que David Bowie; grabó con músicos que trabajaron con los Beatles, Genesis, Alan Parsons, Pink Floyd; cantó con Peter Gabriel; Elton John contó que la mayoría de los 600 invitados que asistieron a su boda la querían conocer; la cantante española Rosalía, al recibir un Grammy Latino en 2018, dijo que Kate Bush fue una de las grandes mujeres de la música que la inspiraron.

La canción inspiró “The most wuthering heights for ever” (“Las cumbres más borrascosas para siempre”), un evento que se realiza anualmente en diferentes partes del mundo. Cientos de fanáticos se reúnen en un espacio abierto vestidos de rojo, con zapatos negros, una flor roja en el pelo, tal como la cantante en uno de los videos, y bailan como ella: los brazos estirados hacia arriba, los brazos que giran y dibujan círculos en el aire acompañados por el movimiento de la cintura, los brazos que ahora apuntan hacia adelante y acompañan el caminar de pasos largos, brazos que abrazan el cuerpo, los dedos que acarician el rostro, ahora, las palmas de las manos hacia adelante, mientras canta: “Heathcliff, soy yo, Cathy/ He venido a casa, tengo tanto frío, deja que entre por tu ventana/ Oh, todo es oscuro y solitario en la orilla opuesta a la tuya, me marchito, me doy cuenta de que este lugar se derrumba sin ti”, y baila, y canta, en un campo verde y desolado, con montañas y un puñado de árboles altos y flacos al fondo, y el viento, y la niebla.

Kate Bush tiene diez álbumes de estudio y sus temas aparecen en varios discos de recopilaciones. La canción “Running Up That Hill”, de 1985, volvió a ser un éxito gracias a su participación en la serie Stranger Things. En marzo salió una nueva biografía de la cantante, que para este año y el siguiente tiene programados conciertos en Reino Unido, Alemania y Países Bajos.

La película dirigida por Emerald Fennell es una invitación a volver a las cumbres borrascosas de Kate Bush. “Mi tono es tan alto porque interpreto a Cathy, un espíritu. La canción necesitaba un toque etéreo”, dijo alguna vez. Solo queda cerrar los ojos, distenderse y dejarse llevar por una gran canción.

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