Cultura Música
Ingresá
Cultura Música

Charlie Cromo en la Ciudad Vieja.

Foto: Alessandro Maradei

“Que sea gracioso y triste a la vez”: Charlie Cromo lanzó el disco Medias negras

La cantante, compositora y multiinstrumentista nacida en Madrid habla de su afición por el cine y las series.

Contenido exclusivo con tu suscripción de pago
Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta Ingresá
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

Seguirle los pasos a Charlie Cromo por la calle Uruguay supone el desafío de permanecer atento a cada uno de sus comentarios y entregarse a su plan maestro de apariencia casual. La primera opción para iniciar esta entrevista es un bar de copas frente al Banco Central, del que tendremos que irnos obligadamente. “No puede ser que cierren tan temprano”, desliza despreocupadamente mientras caminamos hacia la Ciudad Vieja por la subida de Florida.

Rescata un recuerdo bien fresco, extraído de una pequeña pantalla en el teléfono de un parroquiano del bar que ya bajó la persiana. “El tipo no paraba de ver un video de ‘And I love her’, de The Beatles”, comparte, con otro destino en mente por la calle 25 de Mayo, la cantante, compositora, guitarrista, pianista y bajista nacida en Madrid pero de crianza uruguaya.

“Era más grave de lo que pensé”, canta Charlie, de 23 años y arraigo en El Pinar, durante el estribillo de “Yo no sabía”, un funk jazzeado y chispeante que se destaca en su reciente EP Medias negras. Es la continuación de otros dos trabajos igual de recomendables, el LP Microondas (2024) y su EP de presentación, Cráneo (2021), todos disponibles en plataformas.

Con tantas películas como discos entre sus influencias, es correcto pensar en su personaje artístico en blanco y negro como una cantante eléctrica, hija de Joséphine Baker y Johnny Rotten, que apuesta por un golpe y porrazo narrativo y musical. El día que escribió “Yo no sabía”, recuerda, estaba sentada en el piso de su casa, frente a una estufa de gas: “Era de noche, había cortado con un novio y estaba pensando en eso”, sigue. “En vez de ponerme a estudiar para el conservatorio, empecé con un acorde. En general recurro a acordes que me gustan”, apunta sobre su método compositivo. “La canción juega con la idea de no saber algo que en realidad sí sabía”, explica. El tema no defrauda a sus seguidores, atrapados con el twist de “Magnífico Dr. Frankfurter” o el bubblegum de “Úacala” de sus anteriores discos. Tiene coros y engaña con un big band que en realidad sale de unos pocos instrumentistas.

La afilada “comedia musical” de esas canciones, emparentadas con la obra de Frank Zappa por sus toques de erudición, y más acá, con las fantasía y las historias urbanas de Samantha Navarro, confirma su sello estilístico. “En mi casa, de chica, escuchaba a mi madre que tocaba la guitarra, tipo Sui Generis o Eduardo Darnauchans”, evoca. “También ponía discos de Canciones Para No Dormir La Siesta y después me explicaba el verdadero significado de esas letras”, advierte.

Sobre su estilo, reconoce que apareció desde el comienzo de su actividad como compositora. “O sea, me di cuenta de que había algo que me gustaba, sobre todo cuando veía series tipo Fleabag, la mezcla perfecta de humor inglés y estadounidense, y que naturalmente me salía bien. Empecé a consumir muchas sitcoms y en algún momento me dije: ‘Claro, lo que a mí me gusta es que sea gracioso y triste a la vez’”, asegura. BoJack Horseman y Arrested Development encabezan su lista de series preferidas y, aunque prefiere las que no incluyen risas grabadas, allí también hay un lugar para Seinfeld.

También en los seis tracks de Medias negras hay diferentes gradientes y combinaciones del drama y la comedia sustentados en arreglos musicales oportunos y nunca recargados. La voz de Charlie relata o canta virtuosamente jazz, soul y rock como en la melancólica –o bastante más– “Estaba pensando”, que intercala esos tres géneros y, antes de un estribillo bailarín, carga la frase: “Es muy triste verte desahuciada”.

En ese contexto de duelo y catarsis, “NenaNenaNena”, una melodía parienta de Gil Scott Heron, se aleja en su luminosidad literaria, aunque la canción no deja de sonar autobiográfica: “Ella camina por la avenida / al mediodía / masticando un chicle Bubbaloo. / El sol brillante no la molesta, / los rayos violetas/ no alcanzan a quemar su suave piel”, canta, y remata: “Ella no se preocupa / y se ríe por dentro”.

Entre el cine y la academia

Su tarjeta de identificación como estudiante del Conservatorio Sur podría engañar con otra cara de mayor solemnidad. En cambio, Charlie argumenta a favor del lugar y su línea arraigada a la música popular. “A veces te encontrás con gente que toca mucho mejor que vos, y por ahí alguno puede comentar que hay cierta competencia”, dice, aunque reconoce que la exigencia no llega al extremo retratado en el film Whiplash.

En sus vueltas de actual residente del centro de Montevideo, el Cine Universitario se ha vuelto algo así como su segunda casa, y ella es capaz de anunciar su programación de memoria y hacer recomendaciones con el tipo de convicción que convierte los lugares en otros más atractivos y los libera de sus precariedades.

Apenas menciona la presentación de Medias negras, que será el 11 de setiembre en un club nocturno de la calle 25 de Mayo, donde funcionó el Espacio Guambia y que abre sus puertas como El Chamuyo. Prefiere hablar de una de las últimas películas que vio en el Cine Universitario: “Era domingo. Estábamos con una amiga y no sabíamos qué hacer”, ubica. “Vimos que en el cine iban a pasar Espartaco. Ni idea”, sigue. A pesar de que no le interesaban “para nada los romanos” y que la película de Stanley Kubrick era larguísima, Charlie acordó con su amiga: “Si no nos gusta, nos vamos”.

“Empecé a sentir que la historia me hablaba a mí”, asegura. “Al principio no entendía, y pensaba: ‘¿Estoy proyectando lo que yo pienso en esta película?’ Y al final terminé, tipo, llorando”, admite sobre su experiencia frente al clásico protagonizado por Kirk Douglas. En sus nuevas canciones confiesa: “Ojos tristes soy yo”.

Medias negras, de Charlie Cromo. Little Butterfly, 2026. En plataformas.

¿Te interesa la cultura?
None
Suscribite
¿Te interesa la cultura?
Recibí la newsletter de Cultura en tu email todos los viernes
Recibir