Ingresá
Fin de semana Cine, TV, streaming

Primal.

Genndy Tartakovsky cierra la saga de Primal

Tercera temporada de la reciente creación del animador más prestigioso de estos tiempos.

Contenido exclusivo con tu suscripción de pago
Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta Ingresá
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

HBO le prodigó poco cariño a Primal. Sus primeras temporadas se estrenaron sin el menor anuncio o promoción, a pesar de tratarse de un producto de quien probablemente sea el animador más importante en actividad, Genndy Tartakovsky. No cabía esperar algo diferente con su tercera entrega, que culminó hace algunas semanas y mantiene el extraordinario nivel que ha demostrado desde sus inicios.

Creador de El laboratorio de Dexter y de Samurái Jack, responsable de Las guerras clónicas y de Hotel Transilvania, Tartakovsky nos había contado en Primal la historia de Lanza y Colmillo, un cavernícola que se distingue por el gran uso de su lanza y el tiranosaurio rex con el que hace una incómoda y poco probable alianza. Si uno solamente pensaba “pero los cavernícolas jamás coexistieron con los dinosaurios”, claramente no estaba preparado para lo que Tartakovsky y su equipo nos iban a dar.

Prodigio de fantasía oscura, las aventuras que presenta Primal no parecen tener límite. Absolutamente todo puede pasar, por ejemplo, batallas con otros dinosaurios (que, de repente, se volvían zombis), con monstruos, con brujas, con monos demenciales. En su primera temporada la serie demostró que hacía de la imprevisibilidad su norma al presentar un mundo alucinante, hiperviolento, salvaje y extremadamente sangriento, donde cada paso en la historia, cada desafío que enfrentan los protagonistas quita el aliento y nos deja con la adrenalina disparada al máximo.

En la segunda, Lanza y Colmillo cruzaban el océano para ayudar a su amiga Mira en un viaje anacrónico que los acercaba a tribus de distintas geografías y época. Vikingos, árabes, egipcios, incluso gigantes, fueron tanto aliados como enemigos de nuestros protagonistas e incluso tomaron roles centrales. Como colofón impensado, en la gran batalla final Lanza moría.

Si algo ya podemos esperar de Tartakovsky y compañía es que algo tan nimio como la muerte no será impedimento para una nueva tanda de episodios. El salto narrativo es tan audaz como arriesgado: revivido cual zombi vudú o Frankenstein desencadenado por un chamán, Lanza vaga cada vez más decadente en cuerpo y mente, tratando de recordar quién era y qué hacía. Por otro lado, Colmillo vive junto a la embarazada Mira con sus propias crías y recela de ese muerto viviente que de repente comienza a acecharlos.

Al margen de las aventuras que vivirán por separado Lanza y Colmillo (junto a Mira, elevada a coprotagonista), esta tercera temporada habla de recuperar y recomponer el vínculo entre ambos, de un retorno a casa que para el desgraciado cavernícola parece imposible.

Por supuesto, como el mundo sigue siendo el mismo, tendremos otra camada de delirantes monstruos escapados de la más pura fantasía oscura –bien podría tener Tartakovsky como referencia a Robert E Howard, de cuyo personaje más famoso, Conan el Bárbaro, prepara ahora una serie animada– y situaciones que normalmente se dirimen con estallidos gore y batallas enloquecedoras. No le tiembla nunca el pulso a Tartakovsky al hacer pasar mal a sus personajes, pero eso es algo que el público siempre disfruta. Con un final más abierto que la vez anterior, Primal parece culminar su camino cuando sigue siendo un universo digno de ser explorado.

Primal. Tres temporadas de diez capítulos de aproximadamente 20 minutos. En HBO Max.

¿Te interesa la cultura?
None
Suscribite
¿Te interesa la cultura?
Recibí la newsletter de Cultura en tu email todos los viernes
Recibir