Deportivo Maldonado selló su clasificación a cuartos de final de la Copa AUF Uruguay con la goleada a domicilio que le propinó a Porongos, uno de los históricos de OFI y tetra campeón de la Copa Nacional de Clubes, en el estadio Juan Antonio Lavalleja de Trinidad. El equipo local, dirigido por Maximiliano Callorda, buscó jugarle de igual a igual a la formación alternativa que dispuso el argentino Gabriel Di Noia en la visita, y mostró muy buenas cosas, sobre todo en la primera parte.
Después, la superioridad física y la amplitud del plantel del conjunto fernandino fueron imposibles de contrarrestar para un Porongos que terminó el partido con uno menos por la expulsión de Agustín Monzón. Gonzalo Sosa abrió el marcador para la visita en el primer tiempo, y después completaron Bruno Centeno, Cayetano Bolzán y Guillermo López.
De ida y vuelta
El arranque del partido prometía una rápida confirmación de la lógica prevista para un duelo entre un equipo amateur y uno profesional. Deportivo Maldonado se puso en ventaja en una de las primeras, con una buena jugada por derecha que traslució las dificultades del fondo poronguero, porque el argentino Gonzalo Sosa entró solo y la ajustó de derecha bien arriba. Un golazo.
Sin embargo, la superioridad del fernandino se plasmó después desde los duelos físicos y la disposición táctica, y su juego no fluyó. El técnico Di Noia rotó todavía más el equipo que venía de golear a Albion en la copa, para hacer gala de la profundidad del plantel, pero evidentemente le faltó funcionamiento al engranaje colectivo, con tantos nombres nuevos, muchos de ellos dando sus primeros pasos en Primera División.
Entonces el local se animó y niveló las acciones, sobre todo a partir de salidas rápidas de contragolpe que complicaron seriamente el fondo del Depor, lideradas por los aviones de las bandas, Mathías Etchechury por la zurda y Lucas Castro –hermano menor de Gonzalo Chori Castro, campeón del interior con Porongos en 2024 y, junto con toda su familia, un símbolo de la institución trinitaria– por la derecha, para buscar después a sus buenos delanteros, Gabriel Leyes (el sanducero de profuso currículum en clubes capitalinos) y el duraznense Agustín Monzón, que sin embargo tuvieron que disputar y chocar más que jugar.
Los blancos locales no pudieron abrir el arco. En una muy buena de Castro, tiró el centro atrás y Joaquín Fernández, volviendo, casi la mete en contra. Minutos más tarde, otra contra que arrancó Etchechury la definió con inventiva Monzón, que frenó y sacó un tiro al segundo palo, bien sacada al córner por el arquero Nicolás Forestiero, otro argentino de los cinco que alineó el visitante.
El Depor tuvo dos o tres para aumentar la ventaja, pero falló algunas situaciones increíbles. Varios ataques del visitante se armaron a partir de buenos arranques individuales, favorecidos quizá por las diferencias físicas y de velocidad de juego, que sin embargo después se truncaron con toqueteos en el área o con alguna buena del arquero local, Matheus Brandao, que le tapó la mejor a Sosa y después evitó una goleada mayor.
El vendaval fernandino
Para el complemento, Di Noia mandó al campo a un par de regulares del equipo, Juan Ramos y Maximiliano González, lo que sugiere que el resultado le parecía corto y buscaba torcer definitivamente el trámite a su favor (después entró Santiago Cartagena). Lo consiguió, pero después de los 15 de la segunda parte, cuando el partido le empezó a pasar factura física a Porongos. Antes, el local tuvo la del empate, en una muy buena jugada en la que Leyes dejó correr la pelota entre las piernas para la llegada por adentro de Etchechury, que se metió al área y demoró un instante en definir, lo que propició el bloqueo defensivo.
Después, Deportivo Maldonado empezó a tirar peligrosos centros ante una defensa desordenada, y uno de ellos derivó en el segundo palo, donde Bruno Centeno la agarró preciosa, de volea y de pique al suelo para clavarla en el segundo palo.
Desde allí el dueño del partido parecía inamovible, sobre todo cuando Monzón –que había tenido el descuento y anotó con exquisita definición después de desairar al arquero, aunque estaba en claro fuera de juego– recibió su segunda amarilla y dejó al equipo con 10 y 2-0 abajo
Cayetano Bolzán, desde el punto penal, anotó el 3-0, y poco después Guillermo López puso las cifras definitivas con un tiro desde dentro del área, para la clasificación de otro equipo profesional –después de la de Juventud–, que se enfrentará al ganador de la llave entre Ferro Carril de Salto y Nacional de Montevideo.