Deporte Básquetbol

Defensor Sporting-Oberá, el 23 de octubre. Foto: Prensa OTC-FIBA

Gran triunfo de Sporting en su debut en la Liga Sudamericana de Básquetbol

De atrás, venció a Oberá de Argentina por 74- 69.

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En un desenlace tan inesperado como emocionante, teniendo en cuenta las sombras que habían atravesado el trámite minutos atrás, Defensor Sporting firmó un triunfo de esos que se recuerdan por mucho tiempo en el inicio del grupo D de la Liga Sudamericana de Básquetbol. En la inmensidad de Río de Janeiro, el conjunto fusionado venció 74-69 a Oberá Tenis Club en un encuentro capicúa, marcado por las rachas cruzadas y el ida y vuelta en el marcador. La hazaña se edificó desde la rebeldía de sus nacionales, con un trabajo descomunal de Juan Santizo y Bernardo Barrera para sostener la ilusión, sumado al despliegue batallador de Mateo Bianchi debajo de los acrílicos.

Defensor Sporting compite en el grupo D, el último en salir a la cancha en esta primera fase. Los que logren meterse entre los dos mejores de la serie cruzarán sus caminos en cuartos de final con Boca Juniors y Brasilia, clasificados desde el grupo C. Uruguay ya cuenta con un representante seguro en la siguiente instancia: Nacional, que abrochó su pasaje tras quedarse con el grupo B. En la fase de cuartos, a disputarse en suelo paulista, los tricolores se medirán con Independiente de Caleta Olivia y Mogi das Cruzes. En esa misma zona avanzaron los ecuatorianos de Jorge Guzmán, anfitriones de la llave y escoltas en la tabla

Capicua

El arranque de Defensor Sporting tuvo la marca de agua que exige el torneo continental. En esos diez minutos iniciales el trámite se armó con pulso picado, con el elenco de Punta Carretas sosteniendo el ida y vuelta a partir del peso de sus extranjeros. Dangel Purifoy estuvo finísimo desde el tiro corto y la estocada media, mientras el resto ajustaba las marcas en la zaga para sostener la paridad. Un doble de Mateo Bianchi y una corrida con doble y falta de Gianno terminaron de inclinar la balanza para que el fusionado abrochara el primer descanso corto arriba 19-15.

De la luz al apagón en un suspiro

Al arranque del segundo cuarto, el equipo del Parque Rodó siguió estirando la brecha hasta sacar nueve de luz, poniéndose 24-15 y dando la sensación de que tenía la batuta y el manejo del trámite. Sin embargo, tras un minuto pedido desde el banco misionero, el juego dio un vuelco. Oberá empezó a ajustar la marca, a robar balones en la salida y a crecer en la pintura. En un abrir y cerrar de ojos, la ventaja se evaporó: el rival estampó un parcial fulminante que no solo empató el juego en 26, sino que les dio la delantera a los argentinos, dejando al violeta descolocado y buscando respuestas antes de irse al descanso largo.

El bache fue prolongado y pesado, de esos que achican a cualquiera cuando la pelota decide no entrar. Sporting atravesó una sequía tan profunda en el goleo que terminó pagando con un parcial de 15-0 a favor del conjunto argentino, un castigo excesivo para lo que venía haciendo en cancha.

El repliegue del entretiempo

En la inmensidad del Maracanazinho, el quinteto argentino se fue a los vestuarios al descanso largo con una ventaja de cinco unidades, 36-31.

En el tercer chico se mantuvo la supremacía de Oberá, que por primera vez en la noche logró abrir distancia de dos dígitos en la pizarra. Ocurrió tras una bomba lejana de Fernández cuando faltaban tres minutos para el cierre del período, estirando la luz a un 48-36 que cayó como un balde de agua fría sobre la banca fusionada. La sequía del conjunto de Punta Carretas se siguió estirando como una sombra larga casi hasta el mismísimo cierre del tercer cuarto, con los misioneros manejando a placer la temperatura del trámite. Sporting había quedado clavado en la barrera de las 38 unidades, masticando la bronca de no poder vulnerar el aro ajeno mientras el tiempo corría y la brecha amenazaba con volverse definitiva. Recién cuando faltaba un suspiro, apenas un minuto para irse al último descanso corto, el fusionado logró destrabar esa falta de redes que lo venía atormentando.

La arremetida del final para sostener la esperanza

Al final el conjunto del Parque Rodó consiguió achicar el margen y terminar a 7 puntos de distancia, abrochando un parcial favorable de siete unidades seguidas justo sobre el epílogo del período. Esa racha rápida le permitió acortar la brecha que parecía estirarse peligrosamente y desembarcar en los diez minutos finales con un marcador de 52-45, dejando la moneda en el aire de cara al desenlace de la noche carioca.

La última decena de minutos del partido arrancó con un trámite desordenado y vibrante, de idas y vueltas constantes en los dos aros, pero en una corrida de puntos de Sporting iniciada con un triple de Mustafá y continuada con un doble de contraataque tras un robo de Federico Soto, la distancia en el marcador se redujo a cuatro puntos, 54-50, encendiendo la llama de la remontada en el piso de madera del gimnasio brasilero.

El envión del Parque Rodó parecía empujar la noche hacia un final mano a mano, pero dos triples consecutivos del conjunto misionero le cayeron a Sporting como un balde de agua fría, devolviéndole de golpe la ventaja de 10 unidades al quinteto argentino para ponerse 60-50 a pura efectividad lejana.

Un triple de Purifoy, que había estado desaparecido en combate después de su buena labor goleadora en el primer cuarto, sumado a un doble batallado por Mateo Bianchi en la pintura, le permitieron al conjunto violeta arrimarse un poco nuevamente en el tanteador. Pero tanto pudo ajustar la marca el equipo uruguayo que, defendiendo con los dientes apretados y cargando la pintura para sacar tajada de las dudas de Oberá, logró ponerse a un solo punto de distancia, 69-68, a menos de dos minutos para el cierre del partido, dejando la definición suspendida en el aire sobre el piso del gimnasio carioca.

El partido no termina hasta que termina

Una defensa colosal y una posterior conversión de Bernardo Barrera hicieron pasar al frente a Defensor Sporting en el último minuto de juego, cuando el tanteador quedó 70-69 a favor del fusionado. A falta de apenas 20 segundos para el cierre, Mateo Bianchi tuvo en sus manos la posibilidad de estirar la distancia desde la línea de sentencia, pero al encestar solo uno de sus lanzamientos dejó la cuenta 71-69. Santizo sumó un tiro libre en los últimos cinco segundos, antes de que Dangel Purifoy le pusiera el broche de oro con un doble sobre el reloj que selló el marcador final en un absolutamente sorpresivo 74-69 a favor del violeta, un punto de oro con el que empieza a perfilar con optimismo sus opciones de meterse en los cuartos de final.

Con este punto en el bolsillo, el elenco de Punta Carretas volverá a saltar al parquet este sábado a las 17.10 frente a Paisas de Colombia, para luego cerrar su participación en la fase de grupos el domingo a las 20.10 ante el local Flamengo, en un Maracanazinho que seguramente estará explotando.