En definición por penales y con Fernando Muslera como héroe, Estudiantes eliminó a Flamengo y se metió en la final de la Copa Libertadores, donde enfrentará a Palmeiras. La definición será el 28 de noviembre en el estadio Centenario, para reeditar sede y rivales de la edición de 1968, que le valió al conjunto argentino la primera de sus cuatro Libertadores, en otra invitación a evocar la mística copera del equipo argentino, después de definir la llave a su favor en el Maracaná ante Flamengo.
Fue otro partido parejo y sin goles entre brasileños y argentinos, a pesar de que el equipo dirigido por Alexander Medina jugó casi todo el segundo tiempo con un hombre menos por la expulsión de Baltasar Rodríguez. Giorgian de Arrascaeta ingresó en el segundo tiempo, en su vuelta al equipo tras la lesión en la muñeca que sufrió en el amistoso de la selección uruguaya ante Corea del Sur, mientras que Guillermo Varela y Nicolás de la Cruz estuvieron en el banco sin sumar minutos. En la visita, también jugó el nacionalizado uruguayo Tiago Palacios, que entró en el primer tiempo por el lesionado Joaquín Correa.
Con dientes apretados
El partido no demoró en tomar características similares a las del apretado 0-0 de la ida, con predominio de los esfuerzos defensivos sobre los intentos de construcción ofensiva, que Flamengo lideró empujado por la localía y un Maracaná repleto, y que Estudiantes buscó a partir del juego directo para sus delanteros.
El conjunto brasileño quiso tomar las riendas del partido, pero se chocó con un equipo bien plantado y ordenado en defensa, que cuando no pudo robar o recuperar cortó el juego sin miramientos, favorecidos por la inclinación al siga-siga y a escasear tarjetas que se ha profundizado en el estilo del árbitro uruguayo Gustavo Tejera, quien después, como consecuencia, tuvo que perdonar amarillas tras un par de duras entradas por parte del local.
Flamengo tuvo dos buenas en la primera parte, con Pedro como protagonista, una individual muy distinguida, que finalizó con un tiro cruzado que no fue ni arco ni centro, y otra en la que la bajó en el área y la jugó de taco, pero la definición de Emerson Royal fue bien interceptada por un defensor. Estudiantes inquietó, como en la ida, desde el juego aéreo y con pelota quieta, generando la más clara de un córner, que Marcos Rojo tuvo en el área chica en la segunda pero llegó el cierre justo de la defensa.
Penales cantados
Todo fue cuesta arriba para Estudiantes en el segundo tiempo. A los pocos minutos, el volante Rodríguez, que había sido la víctima de la primera amarilla tardía del primer tiempo, cometió un error insólito y se hizo sacar la segunda para dejar al equipo del Cacique con 10. Así, el partido se instaló definitivamente en las cercanías del arco de Muslera, aunque Flamengo no supo sacar ventaja del hombre de más y siguió abusando de centros que el arquero descolgó fácil.
Pasado los 60 entró De Arrascaeta, en busca de un mayor volúmen de juego. El uruguayo fue recibido con entusiasmo por la parcialidad del mengão, pero no influyó demasiado en el juego, ante un Estudiantes que defendió con firmeza y determinación pese a que sus jugadores fueron cayendo fundidos por el esfuerzo físico.
Muslera tapó una de las más claras de Flamengo, con un pase filtrado por arriba para Lucas Paquetá, que conectó de cabeza apurado por el arquero uruguayo. Otro cabezazo salió besando el palo mientras Muslera hacía vista.
En los penales, Muslera le tapó sus tiros a Jorginho, Paquetá y Bruno Henrique, todos sobre su costado derecho, para asegurar la clasificación.
