En la noche del jueves, a las 19.30 de Quito, la segunda capital más alta del mundo con sus 2.850 metros sobre el nivel del mar, pero a las 21.30 de las pantallas de Uruguay, Juventud jugará el partido más importante de sus 90 años de historia procurando resolver, como visitante y con la dificultad de la altura, la llave que lo ha emparejado con la Universidad Católica de Quito, la Chatoleí, que ha llegado a esta primera fase copera como campeón de la Copa de Ecuador.
Si bien se puede llegar a discutir si este es el partido más trascendente en la historia de los pedrenses –porque algunos pueden pensar que lo fue el primero en la AUF, o cuando ascendieron a la B o a la A, o cuando fueron campeones de juveniles en Viareggio venciendo a la Juventus de Turín en la final–, objetivamente y aunque más no fuera en el apartado económico, nunca en su historia ha jugado un partido que le pueda reportar, si clasifica, 600.000 dólares, y además seguir jugando por la posibilidad de avanzar y sumar más billetes verdes y rascar la gloria de un año de Libertadores.
El equipo uruguayo fundado por el pensador socialista Vivián Trías –entre otros–, cuando tenía 13 años y corría detrás de la pelota, perdió el jueves pasado 1-0 ante los ecuatorianos. Bien pudo haber conseguido otro resultado, haber empatado o hasta ganado, pero la valía y experticia del arquero internacional venezolano que ataja para los quiteños, Rafael Romo, impidió que el elenco que dirige el argentino Sebastián Méndez pudiera llegar a las redes del elenco ecuatoriano.
Aquella vez, la Católica ganó con un gol de cabeza del gigante venezolano Jhon Chancellor al comienzo del segundo tiempo y hasta desperdició un penal al final del primer tiempo por parte del delantero panameño José Fajardo, pero Juventud, que no pudo tener a sus dos más preciados jugadores, Agustín Rodríguez, que pasó al fútbol méxicano donde defenderá la camiseta de Atlas, e Iván Rossi, que podría pasar a Danubio y ya no jugará más en Las Piedras por un problema con su compatriota el técnico Méndez, plasmó un juego ofensivo en el que pareció podía superar a los quiteños.
Ganar, ganar
Juventud necesita ganar para seguir adelante y clasificar. Si lo hace por mínima, habrá penales, y si lo hace por dos o más goles de diferencia seguirá adelante sin tener que pasar por el punto penal. Si gana o empata Católica, serán los ecuatorianos quienes continúen en un ramal donde enfrentarán en la segunda fase a los aurinegros de Guaraní de Asunción de Paraguay.
El Gallego Méndez seguramente intentará repetir la estructura del equipo que jugó en Montevideo, aunque tal vez podría darle lugar al Pelado Martín Cáceres, que el domingo después de 19 años en el exterior volvió a jugar en el campeonato Uruguayo, mientras que entre los de adelante fue trascendente y removedor el joven delantero zurdo Pablo Lago, la Joyita, que entró y debutó en gran forma internacionalmente una semana atrás, y también fue la figura pedrense en el partido del domingo de mañana en el Parque Artigas, en la derrota en el debut del Apertura ante Cerro Largo.
Juventud podría jugar con la siguiente formación: Sebastián Sosa en el arco, Federico Barrandeguy, David Morosini, Paricio Pernicone (o Cáceres) y Emmanuel Mas; Rodrigo Chagas, Leonel Rodán, Ramiro Peralta; Renzo Sánchez, Bruno Larregui y Martín Alaniz (o Lago en alguna de las tres posiciones).
El once de Universidad Católica que colocaría el técnico Diego Martínez esta vez sería: Romo; Gregori Anangonó, Luis Cangá, Chancellor, Eddy Mejía, Eric Valencia, Jerónimo Cachiabue, Mauro Díaz; Fajardo, el uruguayo Mauricio Alonso, que esta vez será titular ante la ausencia por lesión del también panameño Azarías Londoño, y Everardo Rose.
El partido será televisado por ESPN y Disney+ y contará con el arbitraje de los argentinos Yael Falcón Pérez, Sebastián Ranieri y Pablo Acevedo.