Este jueves a las 17.00, por la fase definitoria del Sudamericano sub 17, se enfrentan las selecciones de Uruguay y Venezuela en el estadio Ameliano de Villeta, en Paraguay. El buen equipo uruguayo, que por algunos fallos propios de la falta de madurez de un plantel de chiquilines liceales no consiguió meterse en la definición del título, tiene buen ensamble y muy buenas figuras en todas sus líneas, y merece y necesita la competencia de un Mundial.
El encuentro, que debió postergarse 24 horas debido a las intensas tormentas eléctricas y la inestabilidad climática que azotó la región, pone en juego un pasaje directo al Mundial de la categoría que se jugará en Qatar. Tras haber finalizado en la tercera ubicación de su grupo —porque Colombia dejó afuera a los paraguayos con los celestes “balconeando” en su fecha libre—, el equipo uruguayo se quedó sin margen para pelear por el campeonato, pero mantiene intacta la prioridad de sellar su clasificación mundialista en esta primera instancia de eliminación directa. Como se sabe, son siete los países que clasifica la Conmebol al torneo mundial. Tal como sucedió en la edición anterior, cuando se modificaron los campeonatos continentales y mundiales de esta categoría, los siete mejores de los diez participantes habrán de clasificar, en este caso, a Qatar.
Mucho más que premio consuelo
Los dirigidos por Ignacio Nacho González, asistido por Álvaro Fernández, llegan a este compromiso con el ánimo templado tras la victoria 2-0 ante Colombia en el cierre de la fase regular, un resultado que sirvió para espantar los fantasmas de la irregularidad inicial y asegurar la permanencia en la lucha por los cupos gracias al doblete de tiro libre de Thiago Brizuela. La celeste ha mostrado pasajes de buen fútbol, aunque le costó sostener el ritmo en los empates ante Chile, cuando debió asumir con un futbolista menos el final del partido y lo empataron en la última jugada los trasandinos, y ante Paraguay, el local que había arrancado con fuerza el campeonato y al que los muchachitos orientales le igualaron de atrás. El cuerpo técnico ha aprovechado estas horas de descanso forzado para recuperar físicamente a sus piezas clave, sabiendo que el triunfo significa el objetivo cumplido, mientras que una derrota obligaría a jugar una última carta el sábado ante el perdedor de la llave entre Bolivia y Chile.
Por el lado de Venezuela, el conjunto dirigido por Jhonny Ferreira llega tras una campaña de altibajos en el grupo B, donde finalizó en la cuarta posición. La prensa de aquel país destaca el perfil aguerrido de la vinotinto, que viene de caer por la mínima ante Brasil en un partido donde mostró argumentos defensivos sólidos, pero evidenció el desgaste de sus figuras, lo que obligó a realizar variantes importantes en el complemento del último cotejo. El equipo venezolano suele apostar a transiciones rápidas y al despliegue físico de sus volantes, aunque reportes de medios especializados indican que han debido trabajar en la corrección de errores puntuales en la salida que les costaron puntos ante Argentina. No se registran bajas de último momento en la delegación venezolana, que cuenta con su plantel a disposición para buscar el regreso a una cita mundialista juvenil, las únicas en las que los caribeños han podido jugar.
Nombres para ir reconociendo
Las alineaciones para el partido perfilan a la celeste con Luis Machín (Nacional) en los tres caños; una línea de cuatro con Dahel Guedes (Peñarol), Gabriel da Silva (Peñarol), Lautaro Muñiz (Nacional) y Dante Rodella (Nacional); en el mediocampo estarían Facundo Rodríguez (Torque), el capitán Bruno Bueno (Nacional) y el habilidoso y destacado rematador Thiago Brizuela (Liverpool); mientras que la ofensiva la integrarían el absolutamente desequilibrante Nicolás Scotti (Defensor), que puede jugar por cualquiera de las bandas, Alan Soares de Lima (Defensor) y Juan Gancheff (Boston River).
Por su parte, Venezuela jugaría con Sebastián Angulo en el arco; Diego López, Emmanuel Brito, Alessandro Boada y Ángel Mota en el fondo; Piero García, Gregory Molina y Junior Araujo en la zona de gestación; dejando en la delantera a Jesús Barrios, Sebastián Azuaje y Luis Felipe Flores.
La transmisión televisiva para nuestro país se realizará a través de la señal DSports.