Marcelo Méndez, Entrenador de Montevideo City Torque, Jorge Bava, entrenador de Nacional, en el estadio Charrúa (archivo, abril de 2026) Foto: Rodrigo Viera Amaral

Dos en línea: si Nacional supera a Tigre, será rival de Torque en octavos de final

El sorteo de la Copa Sudamericana encontró un posible cruce próximo entre los únicos uruguayos.

Contenido exclusivo con tu suscripción de pago
Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta Ingresá
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

El bingo de Luque, ese oráculo de la Conmebol que suele dictar sentencias de largo aliento para el fútbol sudamericano, ha decidido este viernes que el destino de los uruguayos en la Copa Sudamericana se escriba en el mismo renglón de su hoja Tabaré.

Esta vez, huérfanos de representantes uruguayos en los octavos de la Libertadores, todo el foco futbolero del Uruguay apuntaba a la Sudamericana con dos clubes que, además, por los bombos donde estaban ubicados y ante la ausencia de restricciones para que se enfrentaran dos equipos de un mismo país, podían encontrar el mismo camino.

El azar, siempre caprichoso —aunque esta vez según el anuncio de los y las presentadoras auditado por terceros ante la ausencia de público en los sorteos— ha trazado una hoja de ruta donde Nacional y Montevideo City Torque podrían verse obligados a eliminarse mutuamente en los octavos de final, asegurando una presencia oriental en cuartos de final, pero a costa de un duelo fratricida.

Esta resolución de los próximos enfrentamientos continentales llega en un momento de pausa obligada, aguardando a que la explosión del Mundial 2026 se disipe para retomar la competencia de clubes en la plenitud del invierno de esta parte del mundo.

Nacional, que llega a este certamen como náufrago de la Copa Libertadores tras una fase de grupos donde acumuló ocho puntos y un saldo de goles de -2, deberá primero atravesar el purgatorio de los playoffs. Su escollo será Tigre de Argentina, un equipo que se presenta intenso y con una fisonomía de laterales que se proyectan como punteros, planteando un desafío táctico de cuidado para los dirigidos por Jorge Bava. La serie se abrirá en Montevideo entre el 21 y el 23 de julio, inmediatamente después de la final mundialista, dejando la definición para los últimos días de ese mes en suelo argentino.

En la vereda de enfrente del cuadro, Torque observa el panorama con la suficiencia que otorga el mérito deportivo. El conjunto ciudadano, que supo liderar su grupo con trece unidades y postergar las ambiciones de un gigante como Gremio, ya tiene asegurado su lugar en los octavos de final, y además como el tercero de mayor puntaje, lo que, de avanzar en el campeonato, le hará definir casi siempre en Montevideo.

De hecho, esta posición general entre los ganadores de grupo de la Sudamericana le permitirá definir su suerte, ya sea ante Nacional o Tigre, como local en la revancha de agosto. Es la espera de quien ha hecho los deberes a tiempo y ahora aguarda al ganador del duelo rioplatense entre el tricolor y el matador de Victoria.

Quien logre sortear este eventual cruce uruguayo o rioplatense deberá mirar hacia arriba en el cuadro, donde asoman posibles rivales como Botafogo, Lanús o Cienciano en el camino que conduce a las instancias definitivas.

Este itinerario continental, cargado de simbolismos y urgencias, tendrá su punto culminante a finales de noviembre. Mientras la Sudamericana busca su campeón, el estadio Metropolitano de Barranquilla, Colombia, ya se prepara para recibir la final de esta edición de clubes el día 28 de dicho mes, cerrando un círculo que comenzó este mediodía en Paraguay con el despliegue de las bolillas.

Por ahora, solo queda la planificación minuciosa de los planteles y la ansiedad de las hinchadas —en el caso de Torque, sus deportistas y sus familias mayoritariamente— esperando que el fútbol uruguayo siga dando batalla.

Las otras llaves

El cuadro de octavos de final ha quedado configurado con cruces que prometen. El vencedor de la serie de playoffs entre Boca Juniors y O'Higgins deberá verse las caras con el sorprendente Recoleta de Paraguay, mientras que quien salga airoso del choque entre Sporting Cristal y Red Bull Bragantino tendrá el gran desafío de enfrentar a Atlético Mineiro.

En otras latitudes de este tablero, el sobreviviente de la llave entre Lanús y Cienciano aguarda por la potencia brasileña de Botafogo, al tiempo que el ganador del duelo entre Independiente Medellín y Vasco da Gama se medirá ante la histórica estirpe copera de Olimpia de Paraguay.

La trama de los grandes nombres continúa con el vencedor de la serie entre Independiente Santa Fe y Caracas, cuyo destino final en octavos será enfrentar a River Plate de Argentina. Como está dicho, el ganador de Nacional - Tigre chocará directamente contra Torque.

En las llaves restantes que completan este rompecabezas, el éxito de Universidad Central de Venezuela o Santos los pondrá frente a Macará de Ambato, cerrando el desfile de aspirantes el cruce entre el clasificado de Bolívar y Gremio ante el siempre exigente San Pablo. Son, en definitiva, 16 destinos que, tras el silencio del Mundial, reanudarán su marcha hacia la final única en Barranquilla.

¿Te interesa el deporte?
Suscribite y recibí en tu email la newsletter de deporte.
Suscribite
¿Te interesa el deporte?
Recibí la newsletter de deporte en tu email todos los domingos.
Recibir