España y Argentina jugarán la final del Mundial 2026, en un cruce por el título sin antecedentes. El domingo, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, se enfrentarán dos selecciones campeonas que poseen un historial distinto en esa búsqueda: la roja apenas está construyendo su historia en las finales, la albiceleste vuelve a un escenario que forma parte de su tradición grande.
La selección española llega a la final 16 años después de su única consagración. El equipo de Luis de la Fuente se clasificó tras derrotar 2-0 a Francia en semifinales, con goles de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro, y disputará la segunda final mundialista de su historia. En 2010 había jugado la primera y la ganó 1-0 a Países Bajos en Johannesburgo, con el recordado gol de Andrés Iniesta en el minuto 116 de la prórroga. Antes de aquel título, España solo había conocido una instancia parecida en Brasil 1950, cuando el Mundial se resolvió con un cuadrangular final y terminó en el cuarto puesto detrás de Uruguay, Brasil y Suecia. Pasando raya, si se toman solo las finales en sentido estricto, esta será la segunda de su historia. Si se amplía la mirada a las ediciones en las que estuvo en la fase decisiva absoluta del torneo, aparece también 1950 como una referencia lejana de un país que durante décadas ha convivido con la frustración de no poder llevar su peso futbolístico al último domingo mundialista.
Del otro lado estará Argentina, que vuelve a meterse en una final del mundo. La vigente campeona ha disputado seis finales, perdiendo las de 1930, 1990 y 2014, y ganando las de 1978, 1986 y 2022. La de este domingo será, por lo tanto, la séptima final, una cantidad que la ubica entre las selecciones más habituadas a ese tipo de escenarios.
La clasificación argentina llegó después de la victoria 2-1 sobre Inglaterra en semifinales. El equipo de Lionel Scaloni no solo defenderá la corona, sino que también intentará sumar una cuarta estrella y reforzar una línea histórica que atraviesa distintas generaciones, de Kempes y Maradona a Messi y los campeones actuales.
Hay, además, otro detalle para la próxima final. España y Argentina tienen historia, pero nunca se enfrentaron en una final mundialista. De hecho, en Copas del Mundo solo se cruzaron una vez: fue en la fase de grupos de Inglaterra 1966, con triunfo argentino por 2-1 (Luis Artime hizo los dos goles argentinos). Ampliando el historial, llegan igualados, porque tras 14 enfrentamientos hubo seis triunfos para cada uno y dos empates.
Para el cierre, otro dato de color: tras la final entre Uruguay y Argentina en 1930, será la segunda entre hispanoparlantes.
