El Mundial tuvo su primera jornada de cuatro partidos, además del empate entre Suiza y Qatar y la entretenidísima igualdad en el partidazo que jugaron Brasil y Marruecos, hubo triunfos de Escocia y Australia.
Los europeos superaron 1-0 a Haití en un partido mucho más igualado de lo previsto, John McGinn anotó el único gol del encuentro en una jugada que tuvo una serie de rebotes hasta morir en la red. Fue parejo el trámite y los centroamericanos tuvieron chances, incluso hubo una incidencia de posible mano, que pareció penal pero el VAR desestimó.
El debut era clave para ambas selecciones, Escocia quedó primero en un grupo donde también están Brasil y Marruecos que, a priori, pintan como candidatos para pasar en los primeros dos lugares. Los británicos dieron un paso importante para entrar en la consideración, aunque sea como mejores terceros.
Si bien va solamente un encuentro, la derrota de Haití parece ser significado de eliminación temprana, aunque su imagen futbolística fue superior a lo esperado y pudo merecer mejor suerte.
El viernes a las 19.00 habrá un partidazo entre Escocia y Marruecos, mientras que a las 21.30 jugarán Brasil y Haití.
Australia y una gran sorpresa
El gran batacazo de la jornada lo dio Australia que superó 2-0 a Turquía. El fútbol es el menos lógico de los deportes y dos jugadas aisladas pueden poner ganador a un equipo que tuvo poca posesión de balón y menos situaciones peligrosas que su rival.
Con los merecimientos a un lado, Nestory Irankunda puso el primero en un contragolpe letal y, sobre el final, Connor Metcalfe hizo un golazo con un tiro lejano para liquidar el partido. Los turcos remataron 28 veces al arco, pero la mala dirección de los tiros, los palos o el golero Patrick Beach evitaron que los europeos llegaran al gol.
El viernes a las 16.00 habrá duelo de ganadores entre Estados Unidos y Australia, donde el ganador clasifica a dieciseisavos, incluso los dos se pueden meter con un empate. A la medianoche, en los primeros instantes del sábado, chocarán Turquía y Paraguay en un encuentro donde el que pierde queda prácticamente eliminado.