Costa de Marfil cumplió su parte: le ganó a Curazao y aseguró su clasificación a la segunda ronda del torneo, algo que consiguió por primera vez en su cuarta participación mundialista.
Con el empate le alcanzaba, pero a los seis minutos ya estaba en ventaja por el gol de Nicolas Pépé. Los marfileños aprovecharon una mala salida del fondo de Curazao que perdió el balón en zona de lateral derecho. Yan Diomande profundizó y levantó el centro de la muerte que el delantero empujó a la red.
Pese a encontrarse rápidamente abajo en el marcador, los azules mostraron su mejor versión en el torneo, controlando el balón, rompiendo líneas y empujando hacia adelante al equipo. Los hermanos Leandro y Juninho Bacuna se juntaron por izquierda y el zurdo Tahith Chong se animó con un par de remates lejanos.
No es fácil jugar un Mundial; para Curazao fue la primera vez y quedó claro que fue mejorando con el paso de los encuentros. En este, se defendió con el balón y varias veces pudo empatar.
Festejo absoluto
El segundo tiempo tuvo una tónica similar: Costa de Marfil esperando para contragolpear y Curazao atacando y manejando la posesión del balón, aunque en el complemento los azules no generaron tantas situaciones en el arco rival.
A los 64 minutos, Ibrahim Sangaré metió un pase filtrado fenomenal y Pépé definió cruzado para liquidarlo. Con el segundo gol marfileño se terminó un encuentro al que todavía le quedaba un trecho largo.
El cierre fue de festejo en las tribunas del público africano al hacer historia, por primera vez pasaron la fase de grupos y ahora enfrentarán a Francia o Noruega; su rival se definirá mañana. A los franceses ya les ganaron 3-2 un amistoso reciente en junio.
Curazao se despidió de su primer Mundial con un punto y siendo la selección más alegre en el torneo. Tras más de 20 minutos de haber culminado el encuentro, los jugadores seguían en campo agradeciéndole a su gente que viajó hasta Filadelfia a acompañarlos.