Boston River y Danubio protagonizaron un ameno 0-0, en el Campeones Olímpicos de Florida, en el arranque de la segunda fecha del Torneo Clausura. El sastre, que venía con el impulso renovado tras ganarle a Nacional en el Gran Parque Central, no pudo repetir su sólida actuación y sufrió ante un rival que, complicado con el descenso y necesitado de los tres puntos, buscó el resultado con insistencia pero sin acierto.
El equipo de Gustavo Matosas, que arrancó el torneo con una sentenciosa derrota como local frente a Cerro –rival directo en la zona baja–, salió decidido a imponer condiciones, y lo hizo durante gran parte del juego posicionado en ataque.
Por las bandas llegó toda la noche: Enzo Cabrera y Alexander Velázquez por izquierda, y Bautista Tomatis, pero sobre todo el lateral, Enrique Femia, por la derecha. Femia fue uno de los mejores del partido, que en el complemento se cambió de banda y siguió atacando, pero le faltó la finalización.
El brasileño John Kleber Oliveira, referente de área franjeado, tuvo una buena individual en el primer tiempo, pero después pareció desconectado del equipo, tanto dentro como fuera del área. Para el segundo tiempo entraron Hugo Silvera y los juveniles Bautista Pereira y Diego Píriz –Matosas cambió a los tres de arriba–, pero ya los ataques fueron más urgentes y desprolijos.
Boston River, que atraviesa una irregular temporada y está lejos de los puestos de clasificación a copas (a diez puntos de Nacional, al momento el último clasificado), carece del juego y la elaboración que llegaron a ser identidad de este equipo en sus mejores versiones. Pero tiene desequilibrio arriba con un par de jóvenes picantes de reciente irrupción: el zurdo Facundo Muñoa –22 años– y el diestro Facundo Aristegui –18 años–, que jugaron como punteros a pierna cambiada y protagonizaron las mejores aproximaciones del sastre.
El empate no le sirve a ninguno, pero el que más lo sufre es Danubio, que no repunta y sigue perdiendo terreno en la zona de descenso directo.
