Luego de la victoria 3-1 sobre Suiza, que dejó a Argentina en las semifinales del Mundial 2026, Lionel Scaloni habló en una conferencia de prensa tras la clasificación. Si bien la primera parte de las declaraciones tuvieron que ver con el partido que recién había terminado, en el final la mira estuvo puesta en el próximo desafío: Inglaterra.
Antes de hablar sobre ese cruce, el entrenador destacó la dificultad del partido de cuartos de final y elogió al rival. “Fue un partido complicado. Sabíamos que iba a ser así. Suiza es un equipo muy difícil, que compite muy bien y nos exigió durante gran parte del partido”, destacó.
La charla continuó por ese carril, analizando tanto los rendimientos individuales como colectivos de su equipo. Luego llegó el momento más llamativo de la conferencia, cuando Scaloni fue consultado por la semifinal frente a Inglaterra. El periodista le planteó que sería un partido “especial, no solo en lo futbolístico sino también en lo emocional”, y comenzó a pedirle un mensaje para “todos los argentinos que estamos ansiosos esperando ese encuentro”.
Scaloni lo interrumpió antes de que terminara la pregunta: “Es un partido de fútbol, eh. El mensaje es que es un partido de fútbol. No busquemos otra cosa. Es un partido de fútbol. Vamos a jugar un partido de fútbol contra una gran selección que tiene un gran entrenador, que aprecio y admiro mucho. Es un partido de fútbol, punto. No hay más que eso”.
No solo fue la respuesta, sino el tono, cómo lo transmitió. La intervención del entrenador buscó quitarle cualquier connotación extradeportiva a un enfrentamiento que, por la historia entre ambos países y antecedentes como el Mundial de México 1986, suele trascender el plano futbolístico. Sin hacer ninguna referencia explícita a esos episodios, Scaloni dejó claro que su mirada está puesta exclusivamente en el juego y en el rival que tendrá enfrente, y no en las capas políticas, sociales o simbólicas que acompañan el cruce.