El Mundial 2026 todavía no terminó y, mucho menos, el mercado de pases del verano europeo, que se mantiene abierto hasta el 2 de setiembre. Generalmente, los torneos de selecciones sirven como trampolín para los futbolistas; el que anda bien en la Copa del Mundo consigue pases, sobre todo en los jugadores que no están consagrados.
Antes del certamen, Real Madrid había cerrado la incorporación del lateral izquierdo español Marc Cucurella. Ya con el campeonato en curso, el merengue sumó al portugués Bernardo Silva, que quedó libre en Manchester City, y al francés Ibrahima Konaté, que llegó desde Liverpool.
Barcelona, en tanto, metió un golazo de media cancha al asegurarse a Anthony Gordon, que estaba en Newcastle. El inglés viene haciendo un torneo fantástico, por lo que seguramente hubiera subido el valor si el acuerdo era posterior al Mundial.
Víctor Muñoz, extremo español de 23 años, pasó de Osasuna a Liverpool, en una de las buenas apuestas de los rojos. Otro equipo grande que se movió fue Bayern Múnich, que se aseguró al marroquí Ismael Saibari. En este caso, la Copa del Mundo fue vital para sellar el acuerdo por 55 millones de euros con el PSV Eindhoven.
El Tottenham de Rodrigo Bentancur incorporó al zaguero holandés Jan Paul van Hecke y al argentino Marcos Senesi. Los dos defensores vienen de una buena temporada en la Premier League.
Vozinha, el sorprendente arquero de Cabo Verde, llegó a un acuerdo con Real Betis de la liga española por un año.
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Casemiro, tras muchos años en la élite europea jugando para Real Madrid y Manchester United, recaló en Inter Miami, donde será compañero de Luis Suárez y Maximiliano Falcón.
Tim Payne, que se hizo famoso por ser el jugador con menos seguidores y se volvió revolución en Sudamérica, fue presentado oficialmente en Olimpia de Paraguay, donde compartirá equipo con varios uruguayos, entre ellos, Gastón Olveira, Sebastián Lentinelly, Alejandro Silva y Bryan Bentaberry.