Noruega venció a Brasil 2-1. Lo que es historia viva para los noruegos es historia amarga para los brasileños, en especial para Neymar. Tras la eliminación del Mundial 2026, el delantero comunicó que fue su último acto con la selección de su país. Al cierre del partido, allí nomás, en la zona mixta, confirmó entre lágrimas que no volverá a vestir la camiseta amarilla y puso fin a más de una década de relación intensa con la canarinha.
Su frase marcó el después del partido: “Se acabó, termino aquí”. La imagen del 10, abatido, asumiendo que había sido su último partido con la selección, condensó la frustración de una generación que nunca logró transformar su talento en una Copa del Mundo. “Lo intenté, lo intenté. Ahora se ha acabado. Empecé aquí, termino aquí”, dijo el astro brasileño.
Fueron 16 años en la selección. Neymar se va como máximo goleador histórico de Brasil, por encima de Pelé, con una producción que lo consagra como el gran referente ofensivo de su era. A su cantidad de goles se suman decenas de asistencias y cuatro participaciones mundialistas, 2014, 2018, 2022 y 2026, en ninguna de las cuales pudo ganar el título.
Su legado queda abierto a interpretación. Para muchos, representó la esperanza de devolver a Brasil al lugar de campeón del mundo; para otros, el símbolo de un tiempo en el que la presión y las lesiones le impidieron completar la obra. Con su adiós, la camiseta número 10 de la selección se quedará un rato vacía y el relato de la era Neymar se cierra sin copa.