No es prudente decir que el que gane será campeón, pero a nadie podría sorprenderle si España y Portugal jugasen el partido definitorio del Mundial 2026. Sin embargo, uno de las dos potencias europeas con jugadores de élite dejará la competencia mucho antes de lo previsto. La batalla futbolística será a las 16.00 en Dallas. Los españoles llegan tras golear a Austria en su mejor expresión futbolística desde que arrancó el campeonato, mientras que Portugal le ganó un partido épico y polémico a Croacia.
España avanza a tren controlado, sin brillar, pero resolvió la mayoría de los encuentros con solvencia, a excepción del empate inicial con Cabo Verde. Su fortaleza ofensiva está en el control de la pelota: es un equipo que puede tenerla todo el tiempo que se lo proponga. A la hora de tomar riesgos para profundizar las bandas Lamine Yamal y Álex Baena cumplen una función fundamental, mientras que el ingreso de Dani Olmo para jugar al lado de Mikel Oyarzabal fue un acierto, y habrá que ver si lo mantiene contra un rival de potencial similar. Si bien España no se destaca por la defensa, es una selección que todavía no recibió goles.
Portugal, por su parte, tuvo encuentros más exigentes en el camino y parece estar lejos de su mejor versión, aunque la muestra de carácter contra los croatas puede ser un punto positivo para un plantel que comenzó exponiendo algunos conflictos internos. La zona de volantes tendrá un gran desafío; tiene jugadores de excelencia que todavía no lograron imponerse como se esperaba. Parece ser el sector del campo que marcará el duelo del lunes.
Como último antecedente mundialista, también por los octavos de final, españoles y portugueses se enfrentaron en Sudáfrica 2010, copa que terminó ganando España por primera vez en su historia. En aquel partido la victoria fue 1-0 para la roja con gol del Guaje David Villa.
El árbitro inglés Anthony Taylor será el encargado de impartir justicia.
