Cristian Kike Olivera confirmó que no se sumará a Nacional, a pesar de los constantes acercamientos de la directiva con su representante, debido a cambios en las condiciones de su vinculación por parte de Gremio, el equipo dueño de su ficha.
Según explicó su representante, Martín Avenatti, Nacional le consultó a Bahía –equipo al que está cedido el futbolista– sobre la posibilidad de pagar para cortar el préstamo y el club aceptó, pero Gremio, con el que supuestamente el tricolor ya tenía un acuerdo de palabra para poder hacer esta gestión, se negó.
Fue el propio futbolista quien confirmó que “se habían dado todas las condiciones, pero lo trancaron”. “Pidieron 3,5 millones. Se plantaron ahí y no bajaron más”, explicó en Minuto 1 de Carve Deportiva.
La vuelta de Kike Olivera al fútbol uruguayo, entonces, no será posible hasta diciembre, según explicó él mismo, asegurando que “desde Nacional están buscándome en cada período de pases, Gremio no lo quiere hacer. No sé por qué, pero no lo quiere hacer nunca”.
Por este tema, Gremio envió una carta formal a Nacional denunciando a Flavio Perchman, el vicepresidente tricolor, por mantener “sucesivos contactos indebidos” con el futbolista y alertando con presentar una denuncia ante la FIFA.
Sobre esto, Olivera aclaró que no es real que Perchman haya tenido contactos con él: “Sí es verdad que Nacional vino a buscarme, pero eso de que Flavio tuvo contacto conmigo, no; me dijo: ‘Te vamos a ir a buscar, ¿me pasás el contacto del presidente de Bahía?’. Fue solo esa vez”, explicó.
A su vez, habló de su presente: “No estoy teniendo un buen semestre porque he tenido muchas lesiones y fueron pasando cosas personales”, pero, “más allá de no haber tenido muchos minutos, me siento bien, cómodo, y voy a cumplir con mi contrato. Nunca dije que me quería ir ni entrenar solo. Me lesioné tres veces el mismo tendón”, contó.
Y cerró: “Nunca se pierde la esperanza. Mi sueño es jugar en Nacional, desde chiquito. Pero esto es un trabajo y cuando estás en un club, tenés que cumplir. Lo de Nacional, tarde o temprano, se va a dar, que la gente se quede tranquila”.