Montevideo City Torque ratificó lo hecho en la ida y le volvió a ganar a Tigre para conseguir una histórica clasificación a cuartos de final de la Copa Sudamericana, la mejor marca internacional para el club. Los dirigidos por Marcelo Méndez, que llegaron al Centenario con la ventaja mínima obtenida en Buenos Aires, sufrieron en el primer tiempo, pero se pusieron en ventaja en dos oportunidades —ambas conquistas del 9, Salomón Rodríguez—, y tras un grave error del rival, jugaron un calmo segundo tiempo con un hombre de más.
El codo del matador
Torque arrancó el partido con buenas promesas, cuando tomó la pelota y se dispuso en ataque, buscando combinar con la movilidad de los de arriba y la subida de los carrileros. Pero esto no duró; antes de los diez, una sola jugada cambió el trámite. En la primera aproximación de Tigre al área rival, el ex Wanderers y Estudiantes de La Plata Mauro Méndez bajó un centro para Joaquín Laso, el central que había ido arriba y, con otro cabezazo, igualaba ya la serie. Estaba fuera de juego y Torque se salvó, pero la jugada animó al equipo argentino y puso nervioso al ciudadano, que después no supo tener la pelota y tuvo dificultades para defender por arriba.
Aun así, la buena predisposición ofensiva de Torque reapareció y, a pocos minutos del entretiempo, cuando sufría el asedio —liviano, intermitente— de Tigre, Torque se puso en ventaja. Paulo Siles recuperó en su cancha, le puso una gran pelota larga a Franco Pizzichillo, y este, de primera y con lucidez, se la mandó a Rodríguez, que entraba por el punto penal para definir.
El uruguayo Méndez, llegado desde Estudiantes, debutó en Tigre en el partido de ida de esta llave, cuando entró desde el banco. En la vuelta entró como titular y fue clave en el ataque del matador de Victoria. En respuesta inmediata al gol ciudadano, bajó de espaldas una pelota adentro del área, la cubrió y aguantó la marca de Gary Kagelmacher, cayó, siguió con la pelota y la soltó para el lateral Valentín Moreno, que llegó desde atrás para definir cruzado.
Un golazo, todo igualado, y el primer tiempo ya se iba. Pero quedaba tiempo para una más, fatídica para el equipo visitante. El error garrafal fue del lateral izquierdo, Nahuel Banegas, que puso fin al dominio y al envión del empate de Tigre con un codazo a Pizzichillo, dentro del área y sin pelota. Penal y roja.
Con el gol de Rodríguez —fuerte y al medio—, Torque se iba al descanso con ventaja de dos en el global y con un hombre más para jugar el complemento.
Pablo Siles, de Montevideo City Torque, y Martín Garay, de Tigre, el 19 de agosto, por la Copa Sudamericana, en el estadio Centenario.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Y pasaron otros 45
Todo el trámite inesperado y cambiante de los últimos minutos del primer tiempo resultó, entonces, en una segunda parte inevitablemente previsible. Tigre tuvo que salir a buscar el resultado con un hombre menos y Torque se replegó y esperó la posibilidad de un contraataque que liquidara del todo el juego.
Si hubo algo de emoción e incertidumbre, fue por la insistencia del equipo argentino, que no bajó los brazos y, pese a lo desfavorable del partido, hilvanó momentos de riesgo sobre el área ciudadana y algunos intentos sueltos pero vertiginosos de Torque. Pizzichillo metió un caño en el área y la jugó atrás, y aunque la jugada no prosperó, simboliza bien a este equipo, del que el lateral derecho es a esta altura una figura notable.
El juego se cerró con un global de 3-1 a favor de Torque, que hace historia y se mete por primera vez en cuartos de final de la Sudamericana. Se enfrentará al ganador de la llave entre Botafogo y Cienciano, que en la ida ganó el equipo peruano por 6-1 en la altura de Cusco.
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