En el cierre de la novena fecha del Clausura, Nacional logró una trascendente victoria 2-0 ante Torque y mantiene la posibilidad de dar la pelea por el torneo, que ahora es liderado por Liverpool con 20 puntos, teniendo como escoltas a Peñarol y Torque con 19 y los tricolores y Deportivo Maldonado con 17.
Nacional hizo la diferencia inicial en la primera parte con un gol del juvenil Tomás Viera y en el inicio del segundo tiempo Maximiliano Gómez firmó su decimoséptimo gol del uruguayo para poner la distancia definitiva. El elenco de Daniel Carreño tuvo una actitud intensa, fue un equipo rugoso, fuerte y concentrado, y consiguió la victoria que necesitaba para acercarse a los de arriba en el Clausura.
Una final por partido
El partido arrancó con un ligero predominio de Nacional. La búsqueda de la imposición venía empujada por la necesidad, por la localía y tal vez por la memoria misma de la camiseta. No era determinante el dominio del bolso, pero a los diez minutos, tras una falta que le cometieron a Gómez, la rosca desde la izquierda ejecutada por Gastón Martirena encontró desmarcado, oportuno y atrevido a Viera. El zaguero zurdo se lanzó en palomita y venció la resistencia de Franco Torgnascioli para colocar el 1-0, un impacto inicial que podía funcionar como la viga de sostén para una presentación sólida o para la tranquilidad del resultado.
Era muy temprano en el tiempo de disputa para saber si el dibujo táctico-estratégico que había planteado Carreño para que Nacional compitiera con Montevideo City Torque –el equipo que mejor juega a esta altura de la temporada– había sido determinante para arrancar con esa ventaja. Pero lo cierto es que le daba al más necesitado un colchón de confianza como para afrontar lo que venía en el juego.
Intentó la reacción Torque buscando poner el juego en campo tricolor, pero la media cancha de Nacional dio rápida respuesta. Adelante, Gómez, en su retorno a la titularidad después de la lesión muscular, fue trascendente para generar peligro cerca del área de Torgnascioli. El partido fue evolucionando hacia una contienda muy física, de mucho esfuerzo y de mucha fuerza para conquistar el cuero.
A los 35 minutos, en la jugada más peligrosa que pudo generar Torque, un tiro libre del sanducero Franco Pizzichillo fue salvado de manera genial por el panameño Luis Mejía, que después de mandar la pelota al córner cayó, dio un paso y miró hacia atrás como si alguien le hubiese pegado. Sin embargo, no había nada ni nadie: era su tendón de Aquiles y el latigazo del dolor, razón por la cual el golero panameño salió entre lágrimas acompañado por compañeros y rivales. En ese tiro de esquina le tocó intervenir al argentino Alexis Martín Arias, que había entrado casi sin calentar y voló hacia la derecha salvando el arco que recién había entrado a ocupar.
Fue una mitad de partido dura, intensa, en donde los tricolores consiguieron la ventaja en una de las dos posibilidades de gol que generaron y supieron mantenerla, inclusive el humor tras el duro golpe de la salida de Mejía. Quien encabezó el juego tricolor fue el sanducero Gómez, que recibió cerca de una decena de faltas y aun así pudo ganar el duelo ante sus marcadores.
Solidificando el triunfo
Nada más al arranque del segundo tiempo, una preciosidad de jugada que terminó en la definición a arco vacío de Gómez representó el 2-0 para los tricolores. La empezó Luciano Boggio, que avanzó por izquierda y filtró un pase precioso y preciso para Luciano González, quien, entrando al área chica, resolvió ceder a Gómez para que por la otra esquina del área definiera a gusto y pusiera la distancia de dos goles.
Con el 2-0, el primer cuarto de hora del segundo tiempo fue de amplio dominio tricolor. Fue entonces cuando el entrenador de Torque, Marcelo Méndez, buscó en el banco de suplentes un posible cambio de estrategia y de protagonistas para intentar torcer la historia. Méndez quitó a dos medios, Siles y Pizzichillo, y puso un mediocampista junto con un delantero, Nahuel da Silva, por lo que el equipo quedó parado con un casi 4-2-4, intentando revertir el juego y, fundamentalmente, ir achicando la diferencia.
El repliegue y el tablero
Dio resultado la variante porque con cuatro delanteros Torque empezó a cargar sobre el área, y el esfuerzo defensivo de Nacional atenuó las posibilidades que fue creando el conjunto ciudadano. No obstante, también Carreño advirtió tal situación y mandó a la cancha refuerzos para el medio y la defensa: Emiliano Ancheta y Santiago Silva por Boggio y González, de muy buen aporte por parte del juvenil.
Respondió muy bien Torque porque empezó en aquel juego de ida y vuelta a generar cada vez más situaciones en el área tricolor. Ya sin Gómez –que a falta de diez minutos había sido sustituido, al igual que Tiziano Correa–, el argentino Martín Arias tuvo dos atajadas excepcionales que sirvieron para dar soporte al triunfo cuando Torque más se acercaba.
Fue un triunfazo de Nacional, que asumió el partido como una final y pudo abrochar frente al mejor equipo de la temporada. Una victoria que le hace seguir manteniendo expectativas en la lucha del Clausura y suma por primera vez en el uruguayo una tercera victoria consecutiva. Lo que antes seguramente no tenía nada extraordinario, lo consigue por primera vez ya cuando la temporada entra en sus últimos partidos.
