Continúa la gira de la selección uruguaya de básquetbol en China. Tras el partido del jueves, donde la celeste cayó 83-78, este sábado a las 8.30 de nuestros relojes (19.30 en China) ambos equipos volverán a enfrentarse en Foshan.
Será buen momento para que el entrenador, Gerardo Jauri, trabaje sobre lo visto. Sobre todo, pensando en lo que viene por la clasificatoria al Mundial, donde Uruguay tendrá dos partidos en el Antel Arena: el 27 de agosto ante Bahamas y cuatro días después frente a Puerto Rico.
En el primer enfrentamiento ante los chinos hubo un patrón de juego que se repitió: la celeste comenzaba floja en intensidad y los asiáticos abrían ventajas -diez puntos en el primer cuarto, nueve en el tercero, 13 en el último-; y luego Uruguay reaccionaba. Si bien esto es para rescatar, los de Jauri jugaron siempre desde atrás -salvo algún tramo del segundo cuarto-, situación que provocó mucho desgaste de cara al cierre.
A propósito del segundo chico, fue lo mejor de Uruguay. Se vio una presión en toda la cancha, mucha agresividad en el uno contra uno y buen trabajo en los tableros por parte de Pablo Gómez y Mateo Bianchi.
Antes de viajar, Jauri había adelantado que el primer partido tendría una rotación planificada más allá del resultado, algo que se vio en Foshan. Tras esto, todo indica que este sábado el entrenador jugará con menos variantes y más continuidad para los jugadores clave, en una lógica similar a la que deberá aplicar en la segunda fase de las Eliminatorias ante Bahamas y Puerto Rico, rivales de otro perfil físico y de juego para los que ya trabaja el cuerpo técnico.