Educación Educación terciaria

Héctor Cancela y Arturo Briva, el 2 de setiembre, en la Facultad de Medicina.

Foto: Rodrigo Viera Amaral

Decano de Medicina explicó la no suspensión de clases y dijo que Udelar no registró denuncias previas contra agresor de estudiante

En cambio, actuales y exestudiantes del liceo 1 de Salinas, al que asistió el agresor, señalaron que sí habían hecho denuncias y manifestado incomodidad en la etapa liceal.

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Conmoción es la palabra que mejor define lo que se vivió en la Universidad de la República (Udelar) después de que se conociera y replicara la noticia de que un estudiante de la Facultad de Medicina apuñaló a una compañera al término de una clase. La estudiante permanece internada, pero evoluciona favorablemente, más allá de que no perdió la vida por unos pocos centímetros y gracias a la rápida intervención de otro compañero de clase que redujo al atacante mientras otros optaron por filmar lo ocurrido.

Durante toda la jornada del miércoles fueron varias las actividades de reflexión y las conversaciones en espacios de clase sobre el tema. Así lo dispuso una resolución del Consejo Directivo Central (CDC) de la Udelar, en la que el máximo órgano de decisión de la institución también se declaró en “sesión permanente”, una definición tomada muy pocas veces en la historia de la institución.

Si bien varios actores organizados de la institución, en particular de la Facultad de Medicina, reclamaron por la necesidad de suspender las clases, el decano de la facultad, Arturo Briva, explicó en conferencia de prensa que se optó por otra estrategia. Briva dijo que, justamente, en el CDC se planteó que este miércoles no podía ser un día “común y corriente” en la facultad y en toda la universidad. En ese sentido, se consideró que la suspensión de clases no hubiera posibilitado la generación de espacios de reflexión y conversación sobre el tema en los espacios universitarios.

El decano explicó que esta mañana el consejo de la facultad sesionó de forma extraordinaria y, por ejemplo, recibió la visita de la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, y, entre otras medidas, se resolvió la suspensión de clases a partir de la tarde, de forma de acompañar la concentración y movilización organizada por la Asociación de Estudiantes de Medicina.

Además, el consejo de facultad resolvió iniciar un sumario contra el agresor, que actualmente está internado en una clínica por una descompensación, y acompañar a quienes vivieron el episodio directamente. Al respecto, Briva dijo que las autoridades tuvieron esa tarea como prioridad desde el momento en el que se conoció la noticia y al instante se activaron mecanismos de “contención y seguridad”.

Con el objetivo de que la facultad vuelva a ser un espacio seguro para estudiantes y trabajadores, Briva dijo que, en conjunto con el rectorado de la Udelar, iniciarán contactos con autoridades policiales y especialistas en seguridad en busca de asesoramiento para encontrar “necesidades u oportunidades de mejora”. Además, contó que ya están trabajando en conjunto con especialistas de la Udelar en temas de acoso, violencia y discriminación basada en género.

Briva dijo que el agresor no tenía denuncias previas en la Udelar y, consultado sobre si estaba al tanto de denuncias en su etapa de liceal, señaló que no existe trazabilidad de ese tipo de aspectos cuando alguien pasa de la educación media a la Udelar. Justamente, en las últimas horas estudiantes y exestudiantes del liceo 1 de Salinas realizaron distintas comunicaciones públicas en las que manifestaron que existieron denuncias y planteos ante profesores y la dirección del liceo por situaciones de acoso y violencia por parte del estudiante.

En concreto, un grupo de exestudiantes del liceo manifestó en un comunicado que no solo nunca se accionó ningún mecanismo de protección a quienes denunciaron, sino que se los culpabilizó porque el denunciado tenía trastornos de salud mental que nunca les fueron explicitados. Aunque públicamente se ha manifestado que el agresor está diagnosticado con esquizofrenia, autoridades de la Udelar negaron eso a la diaria, más allá de que sí tienen constancia de que se atendía con un psiquiatra.

Si bien las autoridades de la Udelar están preocupadas por mejorar los mecanismos de recepción y tratamiento de denuncias de violencia de género, Briva consideró que el mayor desafío en la institución es el de “generar políticas que lleguen antes de la denuncia”. “En la mayoría de los casos, la denuncia implica algún grado de daño ya irreversible” para quien la realiza, dijo el decano.

El rector de la Udelar, Héctor Cancela, acompañó a Briva en la conferencia y, si bien dijo que no manejaba en ese momento cifras de denuncias en toda la universidad, aseguró que vienen en aumento, ya que la institución “es parte de la sociedad”, donde la violencia se viene incrementando. Más allá de la necesidad de seguir mejorando, el rector destacó que la universidad cuenta con una Unidad Central contra la Violencia, el Acoso y la Discriminación y con unidades en cada servicio universitario, de acuerdo a una ordenanza votada en 2021.

Las declaraciones sobre lo “excepcional” de la agresión

En las últimas horas, Briva ha sido cuestionado por actores de la Udelar y la Fmed por declaraciones que realizó a la prensa a pocas horas del intento de femicidio, en las que dijo que lo ocurrido fue “excepcional” y definió a la situación como “un hecho desgraciado”. Consultado al respecto, el decano dijo que esa fue una respuesta individual ante la crisis desatada en la facultad y en las horas siguientes se fue generando una “respuesta institucional”.

Según completó, sus declaraciones de este martes fueron realizadas con el objetivo de. primero, dar contención a la víctima y a su círculo cercano, y, segundo, “asegurar la tranquilidad para toda la institución y a partir de ahí disparar los mecanismos institucionales para dar una buena respuesta”.

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