El Centro de Atención a la Infancia y a la Familia (CAIF) Molinete, que abrió sus puertas hace un año en San Carlos, fue inaugurado oficialmente el martes 1º con una fiesta en la que participaron cientos de niños y niñas, sus familiares, funcionarios, vecinos y autoridades.
Ubicado en el barrio Del Core, es gestionado por la Comisión Fomento de los barrios Lavagna y Abásolo, en un edificio diseñado y construido para ofrecer la máxima funcionalidad. “Se trata del mayor CAIF del país, tanto por las dimensiones de sus instalaciones como por la población que maneja”, dijo a la diaria el presidente de la comisión, Leonardo Moreira, quien además valoró este logro como algo “soñado” y “muy trabajado” por la comunidad.
“Hoy no estamos inaugurando solamente un edificio ni hablando solamente de un CAIF. Estamos celebrando una historia comunitaria: la de vecinos que entendieron que organizarse podía cambiar las cosas y que no se resignaron a que las necesidades de los niños fueran simplemente eso, necesidades”, dijo en el discurso inaugural.
Todo comenzó alrededor de 2010, “cuando un grupo de vecinos de los barrios Del Core, Huelmo y Vialidad comenzó a reunirse y a trabajar juntos”. De ese trabajo nació Manitos Limpias, “un lugar donde merendar, jugar, encontrarse, aprender y, simplemente, ser niños”. Un día, Edith Cuadrado, una de las vecinas “más comprometidas” con la causa, propuso entregar el salón para que funcionara una guardería municipal o, por qué no, un CAIF. “Eso terminó cambiando nuestra historia”, afirmó Moreira.
Comenzaron entonces las gestiones con el Municipio de San Carlos, la Intendencia de Maldonado, el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay y la asociación civil Lavagna y Abásolo, que ya gestionaba otros CAIF de la localidad. También con las familias, para “conocer las necesidades y demostrar que este tercer CAIF no era un capricho ni una idea aislada, sino una necesidad del barrio”. Molinete es el orgullo de “una comunidad que durante años soñó, trabajó y nunca dejó de creer” que los niños merecían un lugar así, enfatizó.
Actividades en un edificio “soñado”
Ahora, el trabajo de la comisión es “velar para que los recursos económicos se distribuyan de forma adecuada y para que las instalaciones y los alimentos sean los óptimos”, dijo Moreira a la diaria. Destacó, en ese contexto, el trabajo junto con el estudio contable de Mónica Orrego, quien asesora en la gestión de los fondos económicos del centro.
Actualmente, asisten 214 niños y niñas de 0 a 3 años de edad, distribuidos en ocho salas de un edificio que “no parece público”, según comentaban en la jornada quienes recorrieron las instalaciones por primera vez. En la planta baja son atendidos los más pequeños, mientras que los de 2 y 3 años tienen sus actividades en la planta alta.
Además, el edificio dispone de una batería de baños con cambiadores ubicados entre las salas, una cocina con despensa, mobiliario que incluye juegos y juguetes confeccionados por una empresa local, dos oficinas, una sala de reuniones y una sala de lactancia. El patio interno tiene superficies impermeables y césped.
El CAIF “cuenta con 40 funcionarios”, considerando al equipo técnico (psicomotricista, psicólogo, trabajador social y maestra), las educadoras que permanecen con los niños de 1, 2 y 3 años, el personal de cocina y auxiliares de servicio.
Según explicó Moreira, las características de las instalaciones y la cantidad de funcionarios permiten que los niños de 1 a 3 años de edad permanezcan durante un máximo de ocho horas, dependiendo de las necesidades de cada familia, “algo que ocurre en muy pocos CAIF a nivel nacional”.
Foto: Caif Molinete
Experiencias en familia
El equipo técnico de Molinete tiene a su cargo los talleres del Programa de Experiencias Oportunas, que consiste en actividades de estimulación temprana para bebés que concurren junto con un adulto responsable, dos veces por semana. “Se realizan trabajos de psicomotricidad y, a veces, talleres musicales o de salud bucal con agentes externos, como la Administración de los Servicios de Salud del Estado”, detalló Moreira.
La alimentación es otro aspecto a los que se presta especial atención. El menú del mes siguiente se define en una reunión que se realiza el último jueves de cada mes. El propósito es “tener control sobre las compras, ser racionales en ese sentido, y se lo envía a las familias para que conozcan qué alimentos recibirán sus hijos”.
Para su elaboración, “se toman en cuenta recomendaciones del Instituto Nacional de Alimentación del Ministerio de Desarrollo Social, así como los aportes de la cocinera, la maestra y los equipos del centro, que cuentan con cursos de capacitación en esta área”.
A su vez, explicó que la propuesta busca promover la “educación alimentaria” y tomar a los alimentos como parte de un aprendizaje: “Aprender a masticar, reconocer diferentes texturas de carnes, frutas y verduras”, por ejemplo.
Aunque “la matrícula está completa”, hay un margen de diez cupos más. El CAIF abre de lunes a viernes de 8.00 a 17.00. Se puede concurrir personalmente al edificio ubicado en Quintín Correa, entre Roque Graseras y Cipriano Payán, o hacer consultas al celular 092 145 880.
Una política pública sostenida
El intendente de Maldonado, Miguel Abella, fue uno de los invitados a la fiesta. Recordó que el Plan CAIF comenzó en 1988, durante el gobierno del presidente colorado Julio María Sanguinetti. Destacó que, desde entonces, “la modalidad ha ido creciendo y avanzando, pese al gobierno que esté de turno”, y resaltó que trabajar con los y las niñas “significa cuidar el futuro del país”.
Otro de los invitados, el diputado frenteamplista Joaquín Garlo, destacó que el CAIF Molinete es “el más grande del país” y elogió el trabajo de la sociedad civil organizada que lo hizo posible, sobre todo en una zona de San Carlos que ha tenido un crecimiento demográfico exponencial.
Igual que Abella, resaltó que la inauguración de Molinete es “una síntesis de una política pública que se ha mantenido, aunque los gobiernos han ido cambiando, y que sigue creciendo a lo largo y ancho de Uruguay”.
Reclamo de un CAIF para el balneario Buenos Aires
Leonardo Moreira, quien además de presidir la comisión de los barrios carolinos Lavagna y Abásolo es edil del Frente Amplio, expuso en el plenario del martes en la Junta Departamental sobre la necesidad de construir un CAIF en el balneario Buenos Aires.
Informó que el equipo técnico del CAIF Por los Niños (que administra la comisión en San Carlos) desarrolla cada 15 días un taller del Programa Experiencias Oportunas en el centro comunal del balneario.
Si bien valoró esas instancias por el vínculo que se logra con las familias y sus niños y niñas al llegar al territorio, y también las observa como “una muestra de que existe una demanda concreta y eso debería interpelarnos”.
