La inteligencia artificial (IA), las ciencias de la vida y las tecnologías aplicadas al agro son tres de las áreas que tienen mayor potencial para transformar la economía uruguaya durante la próxima década, dijo a la diaria Ximena Camaño, gerenta de Innovación y Emprendimiento de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII). “Las áreas tecnológicas que cuentan más proyectos en Uruguay son salud, agro e inteligencia artificial”, destacó.
Uno de los cambios que observa la ANII en comparación con cinco o diez años atrás es la mayor experiencia acumulada por quienes emprenden en Uruguay. Camaño consideró que el desarrollo de empresas tecnológicas exitosas contribuyó a elevar el nivel de conocimiento sobre cómo crear y hacer crecer una startup. “Hoy tiene un mayor nivel de madurez el ecosistema emprendedor, de innovación, porque también hemos tenido emprendimientos exitosos en Uruguay”, afirmó.
Como ejemplo, mencionó a empresas como Pedidos Ya y dLocal, cuyos recorridos permitieron que personas con experiencia en esas compañías se incorporaran posteriormente a nuevos proyectos emprendedores. “Tenemos emprendedores que han trabajado en estas startups, que ya vienen con otra calle y con otro conocimiento de cómo emprender y de cómo generar una startup”, señaló.
A su entender, esa experiencia hace posible que los nuevos emprendimientos puedan alcanzar resultados en menos tiempo. “El ecosistema está con un nivel de madurez diferente”, resumió.
La gerenta de Innovación y Emprendimiento de la ANII consideró que Uruguay vive un contexto “muy propicio” para el desarrollo de nuevos productos y servicios basados en investigación, y remarcó que el sector de la salud viene en “crecimiento”. “Cada vez más empresas generan productos y servicios nuevos, y además están surgiendo cada vez más empresas que generan investigación y desarrollo”, sostuvo. Agregó que este proceso está acompañado por políticas públicas e instrumentos de apoyo que incentivan la innovación empresarial.
Asimismo, destacó especialmente el potencial de las ciencias de la vida y la biotecnología, apoyado en la calidad del sistema científico nacional. “Tenemos un ecosistema científico sumamente capacitado y muy relevante a nivel nacional”, afirmó, y señaló que hoy están surgiendo startups capaces de transformar investigaciones en productos con impacto global.
Como ejemplo mencionó a Eolo Pharma, emprendimiento surgido del Institut Pasteur de Montevideo y de la Universidad de la República, que actualmente realiza ensayos clínicos en humanos y podría convertirse en el primer fármaco desarrollado íntegramente en Uruguay. “Son hitos que se van dando, que obviamente son sumamente importantes para después abrir camino para otros”, sostuvo.
Cifras
La inversión en investigación y desarrollo (I+D) en Uruguay alcanzó los 548 millones de dólares en 2023, equivalentes al 0,71% del producto interno bruto (PIB), según el Informe sobre la Inversión en Investigación y Desarrollo y Actividades de Ciencia y Tecnología en Uruguay, publicado por la ANII en noviembre del año pasado.
El 44% de esa inversión correspondió al sector privado, lo que refleja su participación en el financiamiento de la generación de conocimiento y el desarrollo tecnológico. El resto provino del sector público, cuya inversión se concentra principalmente en cinco instituciones que ejecutan más del 80% del total. Entre ellas se encuentran organismos dedicados a la investigación y la innovación, como la Universidad de la República (Udelar), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y la propia ANII, así como otras entidades, entre ellas UTE y la Intendencia de Montevideo.
En términos regionales, Uruguay ocupó el segundo lugar de América Latina en inversión en I+D como proporción del PIB, por detrás de Brasil.
En paralelo, la ANII busca fortalecer el vínculo entre la investigación científica y el desarrollo de empresas tecnológicas. En mayo, el presidente de la ANII, Álvaro Brunini, afirmó a la diaria que el país “está apostando a construir industrias tecnológicas propias”. Además, señaló que el objetivo es avanzar hacia sectores con mayor valor agregado y capacidad de proyectarse “desde Uruguay al mundo”.
En esa línea, Brunini señaló que uno de los desafíos es reducir la brecha entre la generación de conocimiento y su llegada al mercado. La agencia prevé ampliar las herramientas de financiamiento para acompañar los emprendimientos en distintas etapas de su desarrollo. Para 2026, la ANII proyectó ejecutar un presupuesto de 1.542 millones de pesos, un 23% superior al del año anterior, según informó el jerarca.
Inteligencia artificial
Por otro lado, Camaño señaló que la IA atraviesa cada vez más sectores de actividad, aunque aclaró que, desde la perspectiva de la agencia, su valor está en las soluciones que permite desarrollar. “Nosotros vemos la tecnología, como la IA, como un medio para obtener un producto o un servicio nuevo”, explicó.
En ese sentido, indicó que el crecimiento de los emprendimientos que incorporan IA no se limita a un sector específico. “Hoy se está dando mucho la mezcla en IA con biotecnología, porque permite avanzar de una forma más acelerada que lo que lo hacían anteriormente”, sostuvo.
La combinación de tecnologías también aparece en áreas como las finanzas y el agro. Para Camaño, la IA debe entenderse como una herramienta que permite desarrollar productos, mejorar servicios y ampliar las posibilidades de crecimiento de las empresas, y no como un objetivo en sí mismo.
La mayor disponibilidad de herramientas tecnológicas también modifica el proceso de desarrollo de las empresas. Camaño indicó que la IA facilita la creación de productos mínimos viables, es decir, versiones iniciales de un producto que permiten probar su funcionamiento y evaluar su potencial.
Este cambio también obliga a revisar los criterios con los que se evalúan los proyectos. Según la gerenta de la ANII, la agencia adapta sus procesos a las nuevas posibilidades tecnológicas y aumenta sus exigencias en aquellos aspectos que hoy pueden resolverse con mayor facilidad. “Estamos siendo exigentes en las cosas que la IA hoy permite hacer”, afirmó.
La velocidad de estos cambios es tal que las condiciones para considerar innovador un desarrollo pueden modificarse en períodos breves. “Es mucho más dinámico y mucho más rápido ver innovaciones”.
El agro, entre los sectores con oportunidades de innovación
Las tecnologías aplicadas al agro, conocidas como agtech, constituyen otra de las áreas en las que Camaño identifica oportunidades para incorporar innovación en Uruguay.
La gerenta de la ANII destacó que es un “sector subutilizado” y remarcó que las soluciones en esta área permiten medir variables en tiempo real, acceder a información y mejorar la toma de decisiones en las actividades productivas. “Es un sector que hoy está cambiando también”, afirmó. Según explicó, mientras anteriormente muchas soluciones tecnológicas se desarrollaban de manera más aislada respecto de los lugares donde se realizaban las actividades productivas, ahora existe una mayor participación de quienes enfrentan directamente los problemas que estas herramientas buscan resolver. La incorporación de tecnología permite que las empresas y los productores tomen decisiones con más información disponible y sobre la base de datos más precisos y oportunos.
De cara a los próximos diez años, Camaño volvió a señalar tres grandes áreas con capacidad de transformar la economía uruguaya: la IA, entendida como una tecnología transversal; las ciencias de la vida, en un sentido amplio, y las tecnologías aplicadas al agro.
Apoyo a empresas y emprendimientos durante todo el año
La ANII mantiene abiertas durante todo el año sus ventanillas de apoyo a empresas y emprendimientos, una modalidad que busca responder a las necesidades de los proyectos en el momento en que surge una oportunidad de innovación. “No esperamos que la empresa tenga un momento para innovar, sino que lo que buscamos es que, en el momento que lo necesite, la ventanilla esté abierta”, explicó Camaño.
Entre las herramientas disponibles se encuentran los apoyos para desarrollar proyectos nuevos, contratar profesionales expertos en determinadas áreas y crear emprendimientos innovadores. La agencia también cuenta con instrumentos de coinversión, mediante los cuales aporta recursos junto con fondos de inversión e inversores ángeles. Según detalló Camaño, estas herramientas contemplan inversiones de entre 75.000 y 500.000 dólares.
La gerenta aclaró que la ANII no prioriza necesariamente un sector específico, sino que evalúa los proyectos según su componente innovador y el riesgo asociado. Por último, también destacó que las personas que tienen una idea o un proyecto pueden acercarse a la institución para recibir orientación sobre las herramientas disponibles y las posibilidades de postulación.