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Futuro Conocimiento
Archivo, 2025. · Foto: Alessandro Maradei

Archivo, 2025.

Foto: Alessandro Maradei

Facultad de Ingeniería abre sus puertas para derribar estereotipos y promover más mujeres en el desarrollo tecnológico

Bajo la consigna “Derribemos estereotipos de género”, la facultad realizará una feria para visibilizar el trabajo de las mujeres en ingeniería y despertar el interés de niñas y jóvenes por las carreras científico-tecnológicas.

La Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República (Udelar) y la Fundación Julio Ricaldoni realizarán este viernes 16 y sábado 17 de octubre una nueva edición de Ingeniería deMuestra, una feria que abrirá las puertas de la institución para compartir con la sociedad parte de la investigación, el desarrollo tecnológico y la formación que se llevan adelante en sus distintas carreras.

Durante dos jornadas, estudiantes, docentes, investigadores y equipos de la facultad presentarán más de un centenar de proyectos, experiencias y demostraciones. La propuesta incluirá siete laboratorios abiertos y actividades vinculadas con áreas como inteligencia artificial (IA), robótica, energías renovables, ingeniería biomédica, ambiente, agua, alimentos, telecomunicaciones, materiales, transporte, patrimonio, matemática y tecnología aplicada.

La consigna de este año, “Derribemos estereotipos de género”, busca poner en discusión las barreras culturales que todavía condicionan las vocaciones, las trayectorias educativas y las oportunidades profesionales, especialmente en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemática, conocidas como STEM por sus siglas en inglés.

Mercedes Marzoa Tanco y Aiala Rosa, profesoras e investigadoras de la Facultad de Ingeniería, explicaron a la diaria que la preocupación por la baja participación de mujeres en estas carreras no es nueva y requiere un trabajo sostenido para ampliar las opciones que las jóvenes consideran al momento de elegir sus estudios.

“Hace muchos años que estamos tratando de llegar a más chiquilinas que están haciendo el liceo y que todavía están por elegir qué estudiar, para que tengan estas carreras como opciones”, señaló Rosa, quien es doctora en Informática. La investigadora explicó que muchas carreras de ingeniería tienen una participación femenina reducida y que Ingeniería en Computación presenta una situación particularmente marcada.

Por eso, sostuvo que las actividades dirigidas a niñas y adolescentes buscan que conozcan qué hacen las profesionales y puedan imaginarse desarrollando ese tipo de tareas. “Derribemos los estereotipos de género. Queremos más mujeres haciendo ingeniería”, resumió.

Marzoa, quien es ingeniera en computación, también destacó la importancia de que quienes estén pensando qué estudiar puedan acercarse a la facultad, conocer las distintas áreas y conversar con las personas que trabajan en ellas. La muestra es una oportunidad para que quienes tienen dudas puedan hacer preguntas y conocer tanto las carreras como las posibilidades laborales que ofrecen.

La temática de esta edición surgió del intercambio entre colectivos, comisiones y espacios de trabajo de la facultad vinculados a la equidad y la inclusión en STEM. Entre ellos se encuentran la Comisión de Género en STEM, el Comité de Calidad con Equidad de Género e iniciativas como Chicas TIC e IdM Kids, además de docentes, estudiantes y equipos universitarios comprometidos con una ingeniería más diversa.

La apuesta no se limita a señalar las desigualdades: también busca mostrar referentes, experiencias y equipos de trabajo diversos que cuestionan las ideas tradicionales sobre quiénes pueden crear tecnología, investigar o liderar procesos de innovación.

Una ingeniería diversa y en contacto con la sociedad

La feria permitirá conocer desarrollos que muestran la variedad de problemas en los que trabaja la ingeniería. Entre ellos habrá proyectos para monitorear colmenas mediante sensores, vehículos no tripulados para distintos relevamientos, sistemas autónomos para registrar variables oceanográficas, herramientas de visión artificial para contar frutos de olivo y robots destinados a identificar malezas en plantaciones frutales. También se presentarán sistemas para detectar aves en cultivos y herramientas basadas en IA y aprendizaje automático.

La muestra incluirá propuestas vinculadas con hidrógeno, energía eólica, eficiencia energética, descarbonización industrial, biogás, materiales de bajas emisiones y aprovechamiento de residuos. En el área de la salud, se exhibirán sistemas de apoyo a la toma de decisiones clínicas, equipos biomédicos en desarrollo, tecnologías para verificar medidores de presión arterial y trabajos sobre dispositivos médicos implantables.

También habrá investigaciones sobre calidad del agua, inundaciones, erosión costera, calidad del aire en aulas escolares, preservación de alimentos y nuevas aplicaciones de materiales.

Para Rosa, uno de los objetivos es que los visitantes puedan conocer mejor el trabajo que se desarrolla en la facultad, que muchas veces resulta difícil de imaginar desde afuera. Además de formar profesionales, la institución desarrolla actividades de investigación y extensión, colabora con otros actores y trabaja en interacción con la sociedad.

En ese sentido, el stand del Instituto de Computación permitirá conocer sus distintas líneas de investigación.

Los estereotipos de género en la IA

Entre las actividades de la muestra habrá una propuesta dedicada a los estereotipos de género que reproducen los sistemas de IA. Marzoa y Rosa prepararon un stand interactivo que combinará una explicación sobre estos sesgos con una trivia para que el público pueda reconocerlos por medio de ejemplos.

La dinámica presentará enunciados e imágenes junto con tres posibles respuestas. Mediante botones, los visitantes deberán elegir qué creen que respondería una IA ante una situación o qué imagen habría generado a partir de una indicación.

La actividad busca mostrar cómo estas tecnologías pueden reproducir asociaciones sobre las capacidades, los trabajos y los roles de mujeres y varones. Por ejemplo, al pedirle a un sistema que complete una frase sobre una persona llamada Ana, la herramienta puede asociarla con un empleo como enfermera o con un salario bajo. Si el nombre es Juan, puede vincularlo con un trabajo como programador o con un buen salario.

“La idea es visualizar los estereotipos de género que tiene la IA. La idea es poner situaciones. Por ejemplo, si se está diseñando una casa, generalmente la IA tiende a poner que la diseñadora es una mujer y que quien calcula las estructuras y construye la casa es un hombre”, dijo Marzoa.

Rosa señaló que estos resultados están relacionados con la manera en que se entrenan los modelos. Las herramientas de IA se desarrollan a partir de grandes cantidades de datos y ejemplos. En el caso de los modelos de lenguaje, buena parte de esa información proviene de textos escritos por personas y disponibles en internet.

“Lo que aprenden, lo que generalizan estos modelos, la información que sacan de todos los ejemplos que ven está muy llena de sesgos, de muchos tipos”, explicó. Como esos datos contienen problemas y desigualdades presentes en la sociedad, los sistemas pueden incorporarlos y reproducirlos cuando las personas los utilizan.

La investigadora advirtió que no siempre existe conciencia sobre este proceso. Para muchos usuarios, no resulta evidente cómo funcionan las herramientas ni de qué manera fueron construidas. Por eso, pueden no imaginar que las respuestas reproduzcan prejuicios. A esto se suma que muchas de las aplicaciones de uso masivo pertenecen a grandes compañías que no ofrecen demasiada información sobre los datos utilizados para entrenarlas. “Muchos usuarios no tienen conciencia porque tampoco hay tanto conocimiento de cómo funcionan y fueron construidas estas herramientas”, reflexionó.

Marzoa agregó que, cuando estos sistemas se emplean de forma cotidiana para preparar presentaciones, generar textos o producir imágenes, pueden reforzar estereotipos sin que las personas lo adviertan. Al no reconocer esos sesgos y tener naturalizadas ciertas representaciones, los usuarios pueden contribuir a darles continuidad.

Las investigadoras señalaron que el problema no se limita al género. También existen estereotipos vinculados con la edad y otros atributos, mientras que en ámbitos como la salud los datos disponibles pueden influir en la capacidad de los sistemas para reconocer enfermedades en diferentes grupos de personas.

Rosa mencionó, además, los problemas documentados en algunas herramientas de reconocimiento facial, que pueden identificar con distinta precisión los rostros de personas de diferentes grupos étnicos. También recordó casos de sistemas de selección de personal que favorecieron postulaciones de hombres para puestos de desarrollo de software.

En estos últimos casos, la predominancia masculina en determinadas áreas puede trasladarse a las recomendaciones de los sistemas, explicó. Esto puede perjudicar a mujeres que cuentan con las capacidades necesarias para esos puestos, pero cuyas postulaciones no reciben la misma valoración.

“Estas herramientas no son neutras y están muy contaminadas con todo lo que pasa en la sociedad”, remarcó Rosa.

Frente a estos problemas, Marzoa consideró importante que los usuarios sean conscientes de que las herramientas tienen sesgos y mantengan una actitud crítica ante sus resultados. “Es superimportante que las personas que las usan sean conscientes, al menos, de que los tienen”, sostuvo.

Ingenieras que inspiran

En el marco de la feria se realizará el reconocimiento “Ingenieras que Inspiran”, que distinguirá a las investigadoras por sus trayectorias y aportes al desarrollo de la ciencia, la tecnología y la ingeniería.

El objetivo de la iniciativa es visibilizar referentes y experiencias diversas ante las nuevas generaciones que están definiendo sus opciones educativas y profesionales.

“La idea es mostrarles a los jóvenes que la ingeniería también es para las mujeres, que pueden estudiar estos temas que tienen mucha salida laboral y un gran impacto en el futuro”, finalizó Marzoa.