Las áreas de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática están presentes en distintas propuestas educativas que ofrece UTU en centros de todo el país. El enfoque STEM –por sus siglas en inglés– continúa fortaleciéndose con el objetivo de ampliar y diversificar las oportunidades de enseñanza en la educación media. Nelson Bonansea, inspector articulador del área en UTU, contó a la diaria que desde 2019 se trabaja en este enfoque educativo en articulación con distintas disciplinas científicas, con el objetivo de ofrecer en las escuelas de UTU asignaturas vinculadas a esta temática. “La propuesta pretende fortalecer ciencias y tecnologías en un enfoque interdisciplinar y eso es lo que nosotros venimos promulgando desde hace unos años”, señaló. A su vez, junto a otros inspectores de asignaturas vinculadas al área, aclararon que el enfoque STEM se desarrolla tanto en unidades curriculares como en talleres optativos y, de una u otra forma, está presente en todas las propuestas asociadas al área.
Bonansea señaló además la “diversidad de cursos” que ofrece la institución y destacó la necesidad de potenciar las áreas técnicas de UTU para motivar el interés de los estudiantes para acercarse a las asignaturas científicas. Esta situación requiere –y ha requerido– pensar en conjunto la implementación de modalidades de trabajo para articular las trayectorias, según señalaron desde UTU.
Algunas de las unidades curriculares integradas al área comprenden Biología, Matemática, Electrónica, Informática, Química y Tecnología. Los inspectores encargados de algunas de estas asignaturas señalaron que una de las formas más provechosas que encuentran de trabajar el enfoque con los estudiantes es a través de casos reales planteados por los propios alumnos, en donde una situación planteada se convierte en el punto de partida para la generación de soluciones en base al trabajo interdisciplinario. “Difícilmente un problema se solucione con un solo enfoque”, señaló Luis Marco, inspector de Tecnología. Asimismo, ejemplificó la situación al mencionar un proyecto que se desarrolla actualmente en conjunto con las asignaturas de Ciencia y Computación, en donde han desarrollado placas y prototipos de automatización vinculados a la robótica.
En la misma línea, otros inspectores señalaron la relevancia en cuanto a la forma en que se enseñan estas disciplinas para despertar interés en los estudiantes. A raíz de esto, explicaron que la idea es partir de propuestas centradas en el estudiante y sus propios intereses. “Siempre está bueno partir de un caso real que el estudiante palpe” para que, a través del conocimiento adquirido en el aula, se pueda alcanzar una solución al problema planteado. “Eso es lo que esta propuesta busca, que los estudiantes se motiven, trabajen, quieran explorar, quieran investigar y quieran sacar sus propias conclusiones”, señalaron en concordancia.
A su vez, explicaron que se promueve el aprendizaje basado en proyectos mediante la aplicación práctica de los contenidos, lo que permite comprender mejor el “para qué” y la utilidad de los conocimientos trabajados al ponerlos en práctica en la resolución de situaciones concretas.
Los docentes también destacaron la necesidad de fortalecer las habilidades comunicativas, de modo que los estudiantes puedan expresar sus ideas de forma clara y asertiva al momento de compartir los proyectos trabajados. Este punto, que implica no solo presentar los resultados, sino también dar cuenta de los procesos de trabajo, así como de las soluciones y dificultades que surgieron durante su desarrollo, es otro de los aspectos a los que se les pone foco desde el área.
La docente Roxana Piñeyro, inspectora de Biología en UTU, remarcó a su vez la implementación de una política de género que comenzó a regir a partir de este año. Según explicó, la incorporación de esta perspectiva implica “revisar cómo enseñamos, qué ejemplos utilizamos, qué voces visibilizamos y qué oportunidades generamos para nuestras y nuestros estudiantes”. En ese sentido, agregó que la intención es impulsar cada vez más la incorporación de mujeres en el área al promover su participación en propuestas formativas y proyectos que históricamente han estado más vinculados a otros perfiles.
Otro de los objetivos del enfoque STEM en UTU es ampliar su desarrollo territorial y acercar estas propuestas a distintos puntos del país, especialmente a zonas donde las oportunidades vinculadas a la ciencia y la tecnología suelen tener menor presencia. En ese sentido, experiencias impulsadas en centros como los de Casavalle o Trinidad, en Flores, buscan que más estudiantes conozcan las posibilidades formativas del área y puedan proyectarse dentro de ellas. “Nuestro objetivo también es que cada estudiante se pueda reconocer con la capacidad y con la posibilidad de incorporarse al área de las ciencias, que pueda investigar y que no haya limitaciones”, señalaron desde UTU.
Enfoque STEM aplicado a la construcción
Dentro de la implementación de este enfoque, una de las experiencias destacadas dentro de UTU se desarrolla en el laboratorio de Física ubicado en el Instituto de Enseñanza de la Construcción (IEC), el cual busca integrar los saberes teóricos a través de la práctica en el lugar.
Lourdes Vargas e Isabel Vignone son las dos profesoras que llevan adelante este laboratorio en el IEC y en diálogo con la diaria contaron que la idea principal es reducir el nivel de abstracción de la disciplina y “bajarla a tierra”, lo que permite hacer visibles sus aplicaciones en situaciones concretas del trabajo en construcción. Para eso, el laboratorio trabaja principalmente con dos objetivos, por un lado, busca acercar a los profesores de Física al campo de la construcción, ya que, según contaron las docentes, suelen egresar con una formación predominantemente teórica y escasa experiencia práctica. Por otro lado, el espacio brinda apoyo a los docentes del área de Construcción que requieren profundizar en los fundamentos físicos que sustentan algunos de los procesos que enseñan durante la formación.
En ese sentido, las docentes señalan que los profesores pueden concurrir con los estudiantes para realizar prácticas en el laboratorio y mencionaron como ejemplo la posibilidad de uso de un simulador de panel solar térmico, que permite modificar distintas condiciones del sistema, como la inclinación o la intensidad de las lámparas. A su vez, el dispositivo cuenta con sensores que miden la temperatura en distintos puntos del sistema, lo que permite entender a los estudiantes cómo se comportan los materiales y las instalaciones en condiciones reales, explicaron.
Vargas contó que el laboratorio también cumple un rol clave en el acompañamiento de los proyectos finales de egreso de los estudiantes de la Tecnicatura en Construcción, en donde las docentes participan en la orientación de los proyectos y en los aspectos necesarios a tener en cuenta para su desarrollo. Para que, finalmente, se asesore a los estudiantes sobre el uso de los equipos y el laboratorio pueda ser utilizado para realizar sus ensayos y poner en práctica los aspectos finales de los proyectos.
