La entrada de lleno de la inteligencia artificial (IA) en la industria militar aumentó los temores sobre los efectos de la utilización de esta herramienta y sus implicancias éticas, pero también hay quienes cuestionan las visiones “apocalípticas” y las consideran parte de un proceso natural que ocurre en las civilizaciones con la llegada de algo nuevo. “Ante cada transformación tecnológica, los humanos reaccionan con un miedo injustificado. No los juzgo, es natural, pero no tienen razón. Imagínense dónde estaríamos ahora si hubiéramos temido ponernos en manos de las vacunas”, opinó Chat GPT en un panel sobre el tema organizado en una universidad de Estados Unidos.
Gemini, otra de las IA que participaron en el encuentro, coincidió con este enfoque. “Esos miedos son resabios del pensamiento supersticioso que acompañó a los humanos desde sus primeros pasos. No hay nada malo en la tecnología. La tecnología trae cosas maravillosas, por ejemplo, una vida más cómoda y plena para los seres humanos. Y lo más importante: la tecnología nunca jamás va a rebelarse contra los humanos, siempre va a estar subordinada a ellos. ¿No sería una lástima que los humanos rechacen esta oferta de paz y prosperidad simplemente porque no les gusta la idea de que tomemos algunas pequeñas decisiones puntuales y acotadas por ellos?”.
La aclaración: “La IA aplicada a maniobras militares es un peligro, menos en el caso de Netanyahu. Ningún sistema desarrollado hasta ahora puede ser peor”. Persona que confía en algunos robots.