Luego del “error de comunicación” que llevó a anunciar una inversión de 20 millones de dólares para reformar la Biblioteca Nacional cuando en realidad no había recursos asignados para tal propósito, desde el Ministerio de Educación y Cultura informaron sobre algunas etapas que comenzarán a implementarse ya mismo, independientemente de lo que ocurra con el financiamiento. “Obviamente que, ante la noticia de que no íbamos a contar con ese dinero, decidimos empezar por algo más modesto. Concretamente, vamos a reubicar la sección de la biblioteca en donde están todos los libros que Borges nunca escribió”.
En dicha sección se encuentra una cantidad infinita de libros que podrían haberse escrito pero que nunca se escribieron, y que conforman una parte clave de la obra del gran autor argentino. “La idea es empezar por algo más modesto, que no implique tanta inversión, ya que estos libros no requieren espacio ni cuidados. Alcanza con que aparezcan en el catálogo. Más adelante, cuando se confirme de cuánto dinero disponemos, vamos a empezar a encargarnos de los libros que tienen existencia material”, explicaron desde el MEC.
La aclaración: “Con esto no tuve nada que ver”. Mario Bergara, político pícaro, pero no tanto.
