La remontada de Argentina en su partido contra Egipto tuvo varias jugadas polémicas y todas ellas terminaron resolviéndose en favor de los albicelestes. Muchos vieron en este hecho la confirmación de que la FIFA quiere que Lionel Messi esté en la final a como dé lugar, pero el presidente del organismo, Gianni Infantino, negó tener cualquier tipo de favoritismo. “Yo soy completamente neutral. Hincho por el fútbol. Y pongo un ejemplo: no soy hincha ni de Boca Juniors ni de River Plate. Lo único que me importa es que los superclásicos sean partidos competitivos, porque esto ayuda a que el fútbol argentino se desarrolle y pueda ganar más campeonatos del mundo. Igual que cualquier país, obviamente. No estoy diciendo que sería bueno que Argentina siga ganando mundiales”, declaró el dirigente en una conferencia de prensa.
Infantino aprovechó la oportunidad para anunciar que la FIFA está reconsiderando las sedes sudamericanas para el Mundial de 2030. “Puede ser un exceso hacer que la prensa y los dirigentes tengan que viajar por Buenos Aires, Montevideo y Asunción. Quizás sea mejor hacer los tres partidos en Buenos Aires”.
La confesión: “Espero que no expulsen a ningún jugador argentino en cuartos de final, porque vamos a recibir muchas críticas cuando le levantemos la sanción para el partido siguiente”. Dirigente de la FIFA que aún tiene un resto de vergüenza.