El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se ha mostrado siempre proclive a mantener los flujos migratorios que llegaban desde el extranjero. Pero el cruce de 60.000 personas desde Marruecos al enclave español de Ceuta lo llevó a adoptar una posición más restrictiva. “En esto no hay dos visiones posibles. Se violó nuestra soberanía territorial. Es inaceptable que decenas de miles de personas hayan saltado la valla que separa a una parte de Marruecos de otra parte de Marruecos o hayan ido de una de las partes a la otra nadando. No vamos a tolerar nuevas invasiones de ese tipo, ni a Ceuta ni a Melilla, que es otro lugar de Marruecos al que pensamos proteger de este tipo de ataques a nuestra soberanía territorial”.
Consultado sobre la posibilidad de retirar sus tropas y representantes gubernamentales de estas dos zonas de Marruecos, Sánchez reconoció que “todas las opciones están abiertas”. “Si devolverle Ceuta y Melilla a Marruecos termina resultando más fácil que devolver a sus ciudadanos, seguramente optemos por lo primero”.
El futuro: “La situación es insostenible. Llegó la hora de anexar el resto de Marruecos”. Español realista, blanco y católico.