La fiscal de Fray Bentos de 1º turno, Guillermina Chouhy, recibió este viernes la investigación de urgencia que realizó el Ejército Nacional sobre la muerte del alférez Matías Vasella, el cabo Carlos Leandro Gómez y el cabo Juan Rocha, cuando participaban en un curso de buzos en la zona del Anglo, en Fray Bentos.
El documento fue remitido desde el Ministerio de Defensa a la fiscal de Corte subrogante, Mónica Ferrero, quien lo derivó directamente a Chouhy. Según señalaron a la diaria fuentes de la investigación, el texto será analizado por la fiscal en los próximos días, mientras continúa la investigación penal. La investigación de urgencia fue realizada por un grupo de expertos con el objetivo de determinar si las medidas de seguridad fueron las adecuadas y las razones por las que cuatro participantes del curso quedaron bajo el agua.
Además de los tres fallecidos, el teniente Braian Ruiz fue rescatado y trasladado a un Centro de Tratamiento Intensivo, donde permaneció internado durante tres días. Posteriormente, fue derivado al Hospital Militar, donde continúa internado.
Con todo, en el marco de la investigación penal, aún resta obtener evidencia. Asimismo, hay varias diligencias en curso y pericias cuyos resultados se encuentran pendientes.
Este viernes, un equipo de Prefectura regresó a la escena del hecho para reconocerla e intentar obtener más elementos que pudieran esclarecer el caso, que, según señalaron, continúa investigándose como un accidente.
El hecho ocurrió en la noche del jueves 29 de octubre, cuando los efectivos participaban en el tercer ejercicio de nado nocturno de 2.500 metros de distancia en la zona del muelle del Anglo, en el río Uruguay. Según la información brindada por el comandante del Ejército, Mario Stevenazzi, tras el accidente, en el curso participaban 20 efectivos y unos 16 instructores. El accidente ocurrió cuando los participantes estaban unidos a una misma cuerda y eran acompañados por los instructores en dos botes y dos kayak. Stevenazzi indicó que un grupo de militares que realizaba la prueba se enredó, por lo que se cortó la cuerda, un procedimiento habitual para este tipo de situaciones.