La Justicia argentina procesó con prisión a un uruguayo de 37 años, quien había sido detenido en el país vecino el 18 de octubre, luego de que se activaran las alertas Amber y Sofía en Uruguay y Argentina, respectivamente, por la desaparición de una adolescente de 15 años de su casa, en Paysandú.
El juez federal subrogante de primer turno de Concepción del Uruguay, Héctor Viri, procesó al hombre como autor del delito de “trata de personas con fines de explotación sexual, mediante captación, traslado y acogimiento”. El delito es agravado “por haber sido cometido mediante engaño y aprovechamiento de la situación de vulnerabilidad de la víctima, y por ser esta menor de edad”. También se dispuso que fuese en concurso real con los “delitos de abuso sexual simple, tráfico de migrante menor de 18 años de edad y facilitación de la permanencia ilegal de migrante en el territorio nacional”.
Además, el juez dispuso el embargo de cinco millones de pesos argentinos (aproximadamente 3.000 dólares) y la prisión preventiva del hombre mientras continúa la investigación. La fiscal a cargo del caso es Josefina Minatta.
En el auto de procesamiento, al que accedió la diaria, se detalla que el imputado “captó, trasladó y acogió, con fines de explotación sexual”, a la adolescente menor de edad y para eso “se aprovechó de la situación de vulnerabilidad” que atravesaba, “generando un vínculo de confianza mediante comunicaciones telefónicas diarias y engaños, durante el tiempo que compartieron, ofreciéndole ‘sacarla de esa situación’”.
El hombre había conocido a la adolescente a partir del contacto con su hermana, quien lo identificó en la fiscalía como proxeneta. Según se indicó en la investigación, el hombre trasladó a la adolescente desde Uruguay a Argentina el 16 de octubre y la instruyó para que cruzara a pie el paso fronterizo de Paysandú a Entre Ríos por Colón, Argentina, eludiendo los controles migratorios. Además, la investigación mostró que posteriormente “arrojó su teléfono celular al río para impedir su localización y su comunicación con la familia”.
Una vez en territorio argentino, la trasladó a su casa en Campana, provincia de Buenos Aires, sin acceso a poder salir de la finca. A pedido de la fiscal, y con orden judicial, se procedió al allanamiento de la vivienda y se constató la presencia de la adolescente, quien actualmente se encuentra al amparo de las autoridades del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU).
La adolescente se había retirado de su casa a las 6.30 y la investigación determinó que el hombre, que es de nacionalidad uruguaya pero tiene ciudadanía argentina, ingresó a las 7.12 al país y salió a las 8.15. La familia de la adolescente denunció su desaparición y se activaron las alertas en ambos países, que apuntan a la difusión de información esencial para la ubicación de personas menores de 18 años desaparecidas.