Marcela Carrasco declaró ante el fiscal de Lavado de Activos, Enrique Rodríguez, el 24 de febrero, junto a su abogado Jorge Barrera, por la causa que investiga estafa y lavado de activos por parte de los socios de Conexión Ganadera.
Carrasco, de 42 años, comenzó su intervención diciendo que había sido víctima de varias amenazas de muerte y acoso digital e informó que denunció dos amenazas de muerte contra ella y, en uno de los casos, contra los niños de Fundación Sophia. La primera fue en julio de 2025 y ninguna fue designada a una fiscalía. “Estoy esperando esta audiencia hace mucho tiempo, la oportunidad de poder hablar. Desde que todo esto empezó a nivel público, empecé a recibir hostigamientos, amenazas de muerte, de una forma en que no pensé que podría pasar en este país”, señaló.
“Ha habido una ola de mentiras hacia mi persona, me han vinculado a un montón de cosas que nada tengo que ver, cada ola de injurias a mí me genera una ola de amenazas. La injuria en sí misma, a esta altura del partido, ya no me importa, porque quienes me conocen saben quién soy, pero lo que sí me importa, por la seguridad de mis hijos, es que cada ola de injurias genera mucha violencia hacia mí”, declaró.
Carrasco explicó su rol en la Fundación Sophia, a donde ingresó a trabajar en 2024. Dijo que las transferencias desde Conexión Ganadera responden a dos esponsoreos, por 8.000 dólares, uno de ellos, y por 5.000, realizado antes de su ingreso a la fundación, donde se desempeñaba en el área de finanzas. El otro esponsoreo fue de 3.000 dólares, y Carrasco aseguró que esa fue la única conexión económica entre la fundación y Conexión Ganadera.
En cuanto a las transferencias millonarias y su paso por Paraguay, dijo que se enmarca en su trabajo en la corredora de bolsa Puente, que se dedica a inversiones de ahorros personales y algunos casos de emisión de deudas. Allí, Carrasco trabajó 15 años, entre 2007 y 2022, y tuvo varios cargos gerenciales. Entre ellos se desempeñó como gerenta operativa en Asunción durante un año y medio.
Consultada sobre siete transferencias por 18 millones de dólares, Carrasco afirmó que fueron realizadas desde Puente y que era usual hacer transferencias de ese tipo. Además, destacó que ese tipo de procesos están auditados. “El monto de la transferencia me parece inusual, yo transfería eso y mucho más. Por poner un ejemplo, un día firmaba una transferencia de 50 millones de dólares. Cuando vi el titular del monto [de 18 millones], nunca me imaginé que era Puente, porque era un número chiquito”, expresó, y agregó que estaba dentro de sus funciones hacer transferencias por cientos de millones de dólares como empleada de Puente.
Sobre si alguna vez trabajó en Conexión Ganadera, Carrasco dijo que en 2023 estuvo unos seis meses trabajando en la implementación de un proyecto para robotizar el manejo de los contratos, debido a que su padre, luego de que ella realizara una maestría en big data, le comentó que le interesaba implementar un sistema para ordenar el fondo ganadero y tener un mayor control sobre el ganado.
Carrasco, al igual que sus hermanos, Valentín y Matías, perdió el contacto con su padre, Pablo Carrasco, tras la separación, previo a la fundación de Conexión Ganadera, y lo retomó en 2015. “Cuando yo terminé mi formación, abrí una unipersonal porque ya tenía dos o tres clientes”, señaló, y agregó que en diciembre de 2022 habló con su padre para ver qué podía aportar en Conexión Ganadera. “En un correo le hablé de robotizaciones, de procesos de control y le mostré lo que yo estaba cobrando por hora en las demás compañías y quedamos en empezar a trabajar en 2023”, señaló.
“Básicamente lo que yo hacía era mediar entre alguien de Conexión que estuviera en el proceso que queríamos mejorar y el proveedor externo [de software]. Lo primero que se propuso hacer fue robotizar el control de caravanas que salían del SNIG [Sistema Nacional de Información Ganadera]; ahí lo que aportaba el robot era que el SNIG era muy lento, entonces tener la información en tiempo real era muy difícil. Cuando se terminaba de sacar la información, capaz que ya había vacas que las habían movido de un lugar para otro. [...] fue exitoso porque pasó un proceso que llevaba 30 días a un día”, comentó.
Carrasco dijo que esa primera automatización fue solo con su padre. “Gustavo [Basso] vio el producto final, le gustó y le pareció que en Florida había un montón de procesos de control que también estaba bueno robotizar. A partir de ahí, empezamos un proyecto que no terminó, para robotizar el cierre de los contratos, que el robot se fijara qué contratos vencían, que le mandara un mail al cliente recordándole que su contrato iba a vencer y decirle si quería reinvertir o que le transfirieran la plata. El robot hacía el cheque con una impresora Fanfold y se hacía muy rápido la devolución de la plata a los clientes. Eso era algo que Gustavo pensó que valía la pena automatizar, pero quedó por la mitad”.
Otro punto por el que fue consultada fue la creación de un holding para Conexión Ganadera. Carrasco dijo que Basso le pidió crear un holding y que como ella no sabía hacerlo los contactó con CPA Ferrere y participó en la primera reunión. “Vino Gustavo, una vez que nos cruzamos en la oficina, me dijo que él quería ver si yo lo podía ayudar a algo vinculado a un holding, porque había tenido ofertas para vender Conexión Ganadera y le parecía que se estaba perdiendo un negocio”.
Según Carrasco, en la reunión con CPA, que se concretó a fines de 2023, Basso explicó que él quería vender una parte de la empresa. “En esa reunión, CPA dijo que iba a pensar en un modelo y que volvían a ellos; después decidieron la forma jurídica y que querían que los dos matrimonios cada uno tuviera el 25% del holding”, señaló, y agregó que no sabe si finalmente se concretó.
Sobre su vínculo con el negocio de Conexión Ganadera, dijo que solo trabajó esos seis meses en la implementación del proyecto y que conoció las formas de contrato y las empresas vinculadas luego de la muerte de Basso. “Yo no distingo una vaca de un ternero”, aclaró.
“Creo que Satanás fue tejiendo una forma de pegarle a una obra que era de dios”
Durante su intervención, Carrasco hizo varias referencias a dios, pese a las advertencias del abogado, preocupado por que esas declaraciones se utilizaran sarcásticamente. “Yo decidí no hablar nunca, no salir a contestar mensajes, no salir a contestar tuits, no salir a la prensa a hablar acá y la parte emocional entregársela a dios”, comenzó.
Carrasco calificó su experiencia en la financiera Puente como “una escuela muy robusta” que después se la pudo “aportar a Dios en la Fundación Sophia”. En un momento le comentó al abogado: “perdón que diga tanto dios”, y el abogado le respondió: “No es que yo no crea como tú, es que sé el uso posterior sarcástico e irónico que va a tener esto”.
Para explicar por qué renunció a Fundación Sophia luego de que públicamente se manejara la posibilidad de que el dinero de los inversores de Conexión Ganadera hubiera sido canalizado como donaciones, como una forma de lavado de la estafa, Carrasco expresó: “El motivo por el que yo renuncio, capaz que es muy esotérico y perdón si es así, pero yo considero que Fundación Sophia es una obra de dios. Yo soy católica, amo esa obra, sé que es de dios y creo que satanás fue tejiendo una forma de pegarle a una obra que era de dios. Si yo me movía de ahí [...] Fundación Sophia iba a desaparecer del mapa, el caso de Conexión Ganadera va a llevar mucho tiempo y no creo que la fundación merezca ni tenga que destinar recursos a esto, porque yo sé los niños con los que trabaja y no es justo”, expresó.
Carrasco hizo referencia a la parábola del buen samaritano para explicar por qué nunca habló con su padre sobre Conexión Ganadera: “Nunca hablé con mi padre de esto hasta el día de hoy [...] tuve que tomar una decisión que la recé, porque así tomó yo las decisiones, y dije 'yo acá voy a ser solo hija' y voy a acompañar. El día que papá se levante, tendré una conversación, mientras tanto voy a estar ahí sosteniendo y acompañando, no hice nunca una pregunta”.
Las contradicciones en cuanto a la naturaleza de la reunión tras la muerte de Basso
El relato sobre la reunión que mantuvieron con la familia Basso el domingo posterior a la muerte de Basso para ver los números de la empresa difiere con el dado por Agustina Basso en cuanto al origen y qué la motivó. Mientras que Agustina Basso declaró que fueron los Carrasco los que pidieron una reunión durante el velorio para hablar de la existencia de un “desfasaje” en la empresa y que Marcela Carrasco llevó un excel, Carrasco declaró que el acceso al excel surgió durante la reunión en función de la preocupación de Daniela Cabral por los pagos pendientes de esos días.
“El domingo al mediodía me llamó papá para decirme si prefería que lo llevara. Mi idea era llevarlos, esperarlos en la puerta y, mientras, trabajar en la computadora. Cuando llegamos, ellos se bajaron y yo les dije 'los espero acá'. Papá me dijo 'bajá, no vamos a hablar de nada complicado', y ahí llegamos, ellos estaban reunidos con otras personas, los primeros 20 minutos fue de llantos”, declaró.
Carrasco dijo que fue Cabral quien planteó hablar de qué pagos estaban pendientes y señaló que llamaron al informático para que les enviara los números de la empresa: “Ni Ana ni papá habían llevado computadora, entonces le dijeron 'pasáselo a Marce' y me pasa un excel. Se lo reenvío a Alfredo [Rava], que yo hasta ese momento no sabía que Alfredo y Agustina trabajaban en algo de Conexión Ganadera”. “A mí me pareció super lógica la reunión. Ellos el lunes tenían que abrir, a mí me daba mucha pena que Agustina, Alfredo, Candelaria tuvieran que estar ahí, pero me parecía de responsabilidad corporativa, no me llamó para nada la atención”, expresó.
El apartamento a su nombre en Punta del Este
El fiscal Rodríguez le consultó sobre el apartamento que Carrasco y Iewdiukow le pusieron a su nombre en mayo de 2024 y que finalmente vendieron el 13 de marzo de 2025. “A mí me llamó Ana en altavoz con mi padre y me dijo que ellos estaban por comprar un apartamento en Punta del Este” y que lo iban a poner a su nombre para evitar peleas familiares. Consultada sobre las diferencias en el precio de los inmuebles que compraron para los hijos, Marcela dijo que no sabía el valor de los inmuebles comprados a sus hermanos y que no habló con ellos ni con su esposo de esa operación. “¿Ya es una característica suya no hacer preguntas?”, cuestionó el fiscal Rodríguez. Carrasco detalló que nunca conoció el apartamento y que confiaba en su padre. “Yo no dudaba de que ellos iban a cumplir, jamás dudé de la procedencia del dinero. ¿Qué gano yo con meterme en ese baile?”, expresó.
Cuando se vendió fue el mismo procedimiento: “Me llaman Ana y papá y me cuentan que les parecía una buena cosa vender el apartamento para cubrir gastos de la sociedad”. Carrasco dijo que les consultó sobre el destino del dinero de la venta para asegurarse de que quedara a disposición de los damnificados. “El otro control que hice -porque yo para esta venta ya no era la de la compra, que para mí todo era Disneylandia- fue ver que el precio de venta fuera superior al de compra, porque me preocupaba que no volviera el 100% a los damnificados”.