La jueza de Trinidad, Andrea Isabel Cora, procesó con prisión domiciliaria al militar retirado Tomás Barrera por delitos de privación de libertad, abuso de autoridad y delitos de lesiones graves contra detenidos en el Grupo de Artillería 2, en Trinidad, durante la dictadura. El pedido de procesamiento fue realizado por el fiscal especializado en Crímenes de Lesa Humanidad, Ricardo Perciballe.
Uno de los testimonios fue el de Homero Jaures Viera de Castro, por entonces militante del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), quien fue trasladado al centro militar y estuvo varios días a la intemperie, encapuchado, recibiendo golpes. “Al segundo o tercer día vino una circunstancia de tortura más dura, llegaron tres oficiales con capuchas exactamente iguales a las que usan los del Ku Klux Klan, me sacaron la capucha a mí y vi la hombrera de los oficiales y sin capucha, por ese motivo los identifiqué como oficiales…”.
Jaures Viera identificó a Barrera como uno de los militares que lo torturaron: “En el interrogatorio eran preguntas que tenían que ver con mi vinculación al MLN, yo negué y enseguida le dieron la orden al perrero para que el perro me atacara; hasta el día de hoy recuerdo la cara de terror del perrero, cuyo nombre no pude saber, sí pude saber el de los oficiales: mayor Ramos, mayor Julio Herrera en ese momento jefe del Grupo de Artillería 2, y capitán Barrera”.
Barrera dijo durante una audiencia previa que “su única función era como juez sumariante y que no tenía a los detenidos presentes, sino que con el acta que se le alcanzaba hacía informe y lo elevaba al juez militar”. Asimismo, negó “participar en los interrogatorios ni conocer si en el cuartel se realizaban actos de tortura”. Se le mostraron actas de detenidos durante ese período y Barrera reconoció su firma, pero dijo no recordar haberlas firmado.
Sin embargo, para la jueza existen elementos de convicción suficiente que muestran que Barrera, además de ejercer “función como juez sumariante, ejercía a su vez funciones como S2, conociendo por lo tanto la existencia de detenidos en Grupo de Artillería 2, así como la existencia de torturas hacia esas personas detenidas”.
La jueza también apuntó que no solo el testimonio de Jaures lo ubica en el centro de detención, sino también anotaciones del teniente coronel Hugo Francese –su superior– que ubican a Barrera como “encargado de los interrogatorios” y “oficial de informaciones, pese a negarlo en su declaración”.
“En conclusión, quien a su tiempo fuera teniente y capitán Barrera conocía de la existencia de detenidos en el Grupo de Artillería 2, participaba en los interrogatorios, debía conocer los tratos a los cuales eran sometidos los detenidos por su calidad de S2 y a su vez por la tarea que desempeñaba como juez sumariante”, concluyó.