La Policía allanó este jueves una casa en el Borro y mató a Brian Leites, un adolescente de 16 años. El operativo fue realizado a partir de una investigación impulsada por la fiscal de Flagrancia de 12° turno, Mirna Busich, por una serie de tiroteos que se habían registrado en la zona.
De tarde, unas 14 personas, entre familiares y amigos, se juntaron en la casa de Brian. Su padre, Néstor Leites, contó a la diaria que estaban tomando mate con su esposa en el comedor y habían dejado la puerta sin llave después de haber llevado a su hija a la escuela. Tres efectivos policiales entraron en la casa y Leites cuenta que su hijo, que recién se había despertado, se asustó y se fue corriendo con un arma en la mano hacia el patio del fondo de la casa. “Siento una ráfaga y gritos de mi hijo, y un policía me dice que había sido herido uno de ellos, pero cuando miro por la ventana era mi hijo que lo agarraban de las manos y las patas y lo tiraron como un chancho arriba de la camioneta”, cuenta Leites.
Al constatar que era su hijo, Leites le pegó una piña al vidrio de la ventana y se cortó la mano. Lo esposaron y lo sentaron en el sillón de la casa. A Verónica Cardozo, la madre de Brian, tampoco la dejaron salir al patio. “El gurí hace rato que estaba cueteado. Se asustaron. Demoraron unos 20 o 30 minutos [en llevarlo al hospital]”, contó el padre.
Un amigo contó que el motivo por el que Brian andaba armado era porque a su hermano le habían disparado 45 tiros hace un año y medio mientras estaba en el auto. Tuvo cuatro impactos de bala, pero sobrevivió, y Brian vio todo el ataque porque estaba en una casa cerca del auto.
Su padre dice que Brian nunca levantó el arma contra los policías. “Si hizo algo, que lo lleven preso, pero ¿cómo van a matar a una criatura, que estaba dormido, de calzoncillos, y tenía 16 años?”, cuestionó su padre, y agregó: “¿Cómo entra la policía y me lo acribilla así? Yo quiero la cámara del que le tira, porque tienen que filmar. Me lo mataron como un perro”.
El padre pidió saber a dónde llevaban a su hijo y la respuesta fue que lo habían derivado al Hospital de Clínicas, pero, en realidad, lo llevaron a la policlínica de Capitán Tula. Mientras esperaban en la casa, contaron que un policía hizo gestos con las manos indicando 1-0 y se río. La madre dijo que la orden de allanamiento se la mostraron después de que habían matado a su hijo.
“¿Por qué apuntan a una persona a matarla? ¿Por qué no tiraron a los pies?”, preguntó Cardozo, y contó que Brian recibió entre cuatro y cinco disparos. Una amiga acotó que “en la policlínica dijeron que llegó muerto, o sea, prácticamente le tiraron a matar; no era para controlar la situación”.
Mientras hablan en la puerta de la casa, llegan dos adolescentes en moto que estuvieron incendiando llantas en el barrio en protesta por la muerte de Brian. Muestran balas de goma que tiraron sobre el mediodía los efectivos de la Guardia Republicana, mientras los vecinos y amigos se juntaron frente a la casa. Una amiga de la infancia contó que a Brian “lo quería todo el mundo”. “Se llenó acá y los policías tiraban con esos balines de goma. Había chicos y se pusieron a tirar. A un gurisito de 8 años le dieron en la costilla y le sangraba como loco”.
Carlos Negro destacó que el operativo fue filmado y que eso da “una gran tranquilidad” respecto al accionar policial
En un comunicado, el Ministerio del Interior, Carlos Negro, informó que los allanamientos se hicieron con orden judicial y que, al ingresar a la vivienda, Brian “esgrimió [el arma] en dirección a los policías” y uno de ellos “efectuó disparos”. También se indicó que se lo “trasladó de inmediato” a la policlínica, “donde posteriormente se constató su fallecimiento”.
El ministro dijo en conferencia de prensa que se hicieron cuatro allanamientos en el marco de los operativos en el Borro y La Chancha. Según declaró, en el caso del allanamiento de la casa de Brian “la Policía ingresó con cámaras GoPro, lo cual permitió un registro acabado de todo lo que ocurrió, por lo que ese dato nos da una gran tranquilidad al respecto de la acción del policía que dispara contra el adolescente”.
Negro dijo que la Policía está “a la resolución de la Justicia”, pero “guardando absoluta tranquilidad con este resultado, porque, precisamente, fue filmado por las cámaras”. También dijo que en la “finca se incautaron armas de fuego, cargadores que son de fabricación casera y que se utilizan para aumentar el poder de fuego de las de las pistolas que se encontraron allí, que tenían su numeración también borrada”.
Además del arma que tenía Brian, Negro dijo que encontraron tres más, dos de ellas “modificadas para aumentar su poder de fuego, cargadores, uno de ellos para 50 municiones de los llamados cargadores caracol y otro adaptado para 30 municiones”. “Más que versiones, tenemos la ventaja de contar con medios tecnológicos que van a dar absoluta luz sobre el caso, que es la filmación”, señaló.
En tanto, el padre argumentó que dos armas eran de él, que eran “reliquias” que había heredado de su padre y que usaba para criar animales. “No hay justificación para matar como lo mataron”, resaltó.