A la espera de que este jueves se conozcan las primeras encuestas de intención de voto para la segunda vuelta de las elecciones brasileñas que se realizarán el 25 de octubre, el candidato del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, sigue sumando apoyos de sectores políticos de cara al mano a mano electoral con el actual presidente y líder del Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inácio Lula da Silva.
En la noche de este miércoles, el partido Republicanos anunció su adhesión a la candidatura del ultraderechista, luego de que en la primera vuelta la formación liderada por el gobernador reelecto de San Pablo, Tarcísio de Freitas, optara por la neutralidad.
De acuerdo con lo que informó el portal UOL, Freitas viajó este miércoles a Brasilia para oficializar su apoyo a Bolsonaro, quien ya había recibido anteriormente los apoyos de los partidos Progresistas, Unión Brasil y Novo.
“Republicanos está aquí para ayudarte a ser un gran presidente de la República. Percibes el sufrimiento de las familias, cada vez más endeudadas”, afirmó el gobernador San Pablo. “El equipo de Republicanos es ahora tu equipo, el equipo que te ayudará a marcar la diferencia. Lo único rojo en esta elección es la tarjeta roja para esa gente”, afirmó Freitas, en referencia al color emblemático del PT.
Con el viento a favor luego de imponerse sorpresivamente en la primera vuelta del domingo, Flávio Bolsonaro está encarando esta nueva fase de la campaña hacia el balotaje con un optimismo elevado, y en ese tono ya comenzó a trazar lineamientos sobre lo que sería su eventual gobierno.
El martes el hijo del exmandatario Jair Bolsonaro dijo que intentaría reunir una mayoría en el Congreso Nacional para “cambiar la Constitución” y, supuestamente, “redemocratizar el país”. Entre los posibles objetivos de las modificaciones figuraría el Supremo Tribunal Federal, según informó la revista Carta Capital.
Este miércoles, luego del revuelo que causaron sus declaraciones del martes, Flávio Bolsonaro reafirmó su posicionamiento al defender una “reforma del Poder Judicial” y también se manifestó a favor de reducir la edad de responsabilidad penal y de eliminar la reelección, y declaró que hay aspectos de la reforma tributaria que deben abordarse mediante una Propuesta de Enmienda a la Constitución.
Sin embargo, el candidato no dejó claro lo que él entiende por “democratización”. “¿Creen que Brasil vive hoy en una democracia plena?”, preguntó durante un breve contacto con medios de prensa que tuvo en Brasilia.
La autocrítica de Lula
En contraste con el entusiasmo de su adversario del 25 de octubre, Lula y su equipo de campaña están en un momento de revisión de los errores cometidos que dejaron al mandatario en una situación muy difícil para poder ser reelecto.
Este miércoles, durante un acto celebrado en Brasilia junto a jóvenes parlamentarios de su partido, el presidente evaluó los resultados de la primera vuelta y reconoció fallos en la conducción de la campaña, liderada por Edinho Silva, presidente nacional del PT.
“Creo que hicimos una campaña por debajo de mis posibilidades. Podríamos haber hecho más. Le dije a Edinho [Silva] que esta fue la campaña menos organizada en la que he participado desde 1989. Y normalmente uno cosecha lo que siembra. Yo tenía la convicción de que iba a ganar en la primera vuelta. En estas elecciones no lograba concebir que, después de todo lo que le entregamos a este país, no ganáramos. No podía concebirlo. Porque, desde el punto de vista de la gestión del gobierno y de las cosas que la sociedad reclamó toda la vida, hicimos mucho más de lo que hicimos en 2008 y 2007. Si logramos explicarnos correctamente, no lo sé”, declaró el mandatario.
El presidente continuó explicando que los datos mostraron la necesidad de una mejor comunicación con el electorado, pero remarcó su confianza en poder imponerse en el balotaje.
“Sinceramente, me sorprendí de no haber ganado las elecciones en la primera vuelta. Más grave aún: me sorprendí de no terminar en primer lugar. ¿A qué conclusión me lleva esto? A que vamos a ganar las elecciones a la presidencia de la República. Si hacemos lo que tenemos que hacer, no hay razón para que perdamos la elección frente al retroceso que representa nuestro adversario”, afirmó Lula.