Israel ordenó este viernes la evacuación de barrios completos de la ciudad palestina de Hebrón, en Cisjordania, comenzó a demoler edificios e infraestructura, y lanzó un despliegue militar, al mismo tiempo que cerró los accesos a la ciudad.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, justificó esta ofensiva como respuesta a la acción de dos palestinos armados que atacaron a tiros a militares israelíes en las cercanías de Hebrón. Mataron a dos soldados e hirieron a tres antes de que los militares los mataran a ellos.
“Las Fuerzas de Defensa de Israel entrarán en los barrios de donde surgieron los terroristas, evacuarán a los residentes, registrarán casa por casa y desmantelarán la infraestructura terrorista”, dijo Netanyahu en un mensaje difundido en video. Advirtió que el ejército se encamina a lanzar una operación “a una escala que no se vio desde la guerra de los Seis Días”. El primer ministro, que está en campaña para las elecciones del martes, afirmó: “El ejército está preparado para ejecutarla; nosotros determinaremos el momento, pero está en marcha”.
En la guerra de los Seis Días, en 1967, Israel ocupó Cisjordania y Jerusalén Este. Según declaró Netanyahu, su gobierno se propone ahora ampliar los asentamientos israelíes en Cisjordania, que son considerados ilegales según el derecho internacional. En el mensaje de este viernes, aprovechó para elogiar a los “heroicos colonos israelíes”, que “son un modelo para el pueblo de Israel”.
Más tarde, en una entrevista con el canal 10 de la televisión israelí, el primer ministro dijo que Israel debería preparar su economía y su sector bancario para la posibilidad de recibir sanciones internacionales severas, según informó el diario The Times of Israel.
Cuando le consultaron si le preocupan las sanciones como las que impuso Reino Unido en agosto contra las empresas instaladas en asentamientos ilegales, Netanyahu respondió que son un motivo de preocupación y agregó: “Las decenas de miles de millones de dólares en ayuda estadounidense destinados al presupuesto de defensa -acostúmbrense a la idea- dejarán de llegar. Porque Estados Unidos ha cambiado. No porque Israel haya cambiado”. Consideró que “es solo cuestión de tiempo”. “Hay que entender que podrían imponerse sanciones. Y las sanciones bancarias implican la necesidad de organizar una economía alternativa que permita eludirlas”, agregó el primer ministro.
“Castigo colectivo”
Mientras tanto, la ofensiva contra Hebrón ya estaba en marcha. En un comunicado en video, el ministro de Finanzas, el ultraderechista Bezalel Smotrich, mostró el comienzo de las demoliciones. “Estamos enviando un mensaje claro y sin ambigüedades a nuestros enemigos: si se meten con los judíos, pagarán precios muy dolorosos”, dijo.
A su vez, el titular de Defensa, Israel Katz, afirmó que los atacantes integraban una célula del movimiento islamista palestino Hamas proveniente de Hebrón y que su objetivo era cometer una masacre contra civiles. Sin embargo, el ataque se dirigió a militares y, si bien Hamas, que está presente en la Franja de Gaza, celebró ese hecho, no se lo atribuyó.
“Todos los barrios formados por clanes en Hebrón y de los que salieron hoy los terroristas serán evacuados, mientras que las infraestructuras terroristas serán desmanteladas y destruidas”, djo Katz, y agregó que “este es el único lenguaje que el terrorismo yihadista entiende. Como en Gaza, como en Líbano”.
Netanyahu también dijo que el barrio en el que vivían los atacantes será “destruido”. “En primer lugar, actuaremos para destruir este lugar, para cambiarlo por completo”, dijo. “Pero vamos a hacer algo que no se ha hecho hasta ahora: implementaremos el modelo exitoso y agresivo que utilizamos en los campos de refugiados, que son, en esencia, bastiones terroristas”, agregó.
Según citó Europa Press, el primer ministro hizo una comparación con la Franja de Gaza. Dijo que después de los ataques del 7 de octubre de 2023 contra Israel, el ejército “desalojó a los residentes de los campos de refugiados donde operaban grupos terroristas” en Gaza y que lo mismo se hará en Hebrón.
La organización israelí B'Tselem, defensora de los derechos humanos, advirtió que el gobierno busca impulsar una campaña de limpieza étnica en Cisjordania y pidió a la comunidad internacional que lo impida. “Los dirigentes israelíes están anunciando públicamente planes de castigo colectivo y actos que podrían constituir crímenes de guerra”, manifestó la organización.
Llamados a desmantelar la Autoridad Nacional Palestina
Smotrich y otro ministro del ala más extremista del gabinete israelí, el titular de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, pidieron directamente que Israel desmantele la Autoridad Nacional Palestina, el gobierno de un Estado que es reconocido por más de 150 países, entre ellos, Uruguay. “La libertad de movimiento de los residentes [palestinos] bajo la Autoridad Palestina es menos importante que nuestro derecho a la vida”, dijo Ben Gvir.
A su vez, Smotrich consideró que “es imposible evitar una campaña militar integral en Judea y Samaria [nombre bíblico que usan las autoridades israelíes para referirse a Cisjordania] para desmantelar a la Autoridad Palestina, incautar armas y eliminar a los militantes terroristas”. Según citó la agencia Efe, el ministro dijo que esta es también la forma de impedir la creación de un Estado palestino.
Aclaró que esa operación contra el gobierno de Palestina deberá llevarse adelante cuando la agenda militar lo permita, porque Israel tiene otros frentes en Gaza, Líbano e Irán. Este último país estuvo en el centro del discurso bélico que desplegó Netanyahu en estos últimos días de campaña electoral para las elecciones del martes 27, en las que aspira a mantenerse en el poder.
Este miércoles, Netanyahu dijo que dio la directiva al ejército, al Mossad y a otros servicios de seguridad israelíes de trabajar para “derrocar el régimen de Irán”, porque, a su entender, es una amenaza para Occidente. El periódico Financial Times informó que el primer ministro israelí presionó a Washington para relanzar la ofensiva contra Irán y que incluso presentó un plan, pero no encontró eco en el presidente Donald Trump, que también se prepara para elecciones en su país, en este caso, las de mitad de mandato, el 3 de noviembre.
En cuanto a la votación del martes en Israel, las principales fuerzas que compiten son el Likud, de Netanyahu, y el partido de derecha moderada Yashar!, del exjefe del Ejército Gaidi Eisenkot. Si bien en encuestas de intención de voto Eisenkot aparece en primer lugar, el desafío que enfrentan los dos dirigentes es que para llegar al gobierno necesitan conseguir 61 bancas de las 120 del Parlamento israelí, y las encuestas los muestran muy lejos de esa cifra.
Según los sondeos, publicados este viernes por el canal 12 israelí, no llegarían ni a la mitad de los votos que necesitan para formar gobierno. Incluso con sus aliados más probables ninguno de los dos bloques alcanzaría el número requerido. Por lo tanto, todo dependerá de nuevos acuerdos que puedan establecer con otros partidos.