El viaje a Madrid del presidente argentino, Javier Milei, en el que quiso impulsar las candidaturas de sus aliados de la extrema derecha española en las elecciones del 29 de noviembre, estuvo lejos de salir como esperaba.
Incluso el recibimiento que le dio el líder del partido ultraderechista Vox, Santiago Abascal, que siempre lo apoyó, no fue el más cálido. Abascal dijo que conversaría con Milei durante su visita, para “darle la bienvenida”, pero que no se reuniría con él porque su “prioridad” son los actos de campaña en el noroeste del país.
“Dicen que no me querés más”, le dijo entre risas Milei a Abascal este miércoles durante una videollamada, que fue el único contacto que mantuvieron, pese a que el presidente argentino asistió a un encuentro en la Fundación Disenso, que pertenece a Vox.
Abascal, además, tuvo que responder preguntas de periodistas sobre los insultos que Milei había desplegado en la mañana contra el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), a quien llamó “impresentable dictador”.
“Cuando vengo a España, no voy a ir a ver a un delincuente ladrón como Pedro Sánchez, porque no estoy dispuesto a tener que coserme los bolsillos para no salir expoliado”, dijo Milei más temprano, en un discurso en un encuentro en Madrid, el Nueva Economía Fórum 2026. El presidente argentino defendió a la extrema derecha, dijo a los votantes que deben “sacar a los socialistas a patadas”. Llamó a frenar “las ideas de los enemigos de Occidente” y acusó al gobierno español de promover una “invasión migratoria”.
Ante las consultas periodísticas sobre estos dichos de su aliado, Abascal dijo que él mismo ha llamado “tirano” o “autócrata” a Pedro Sánchez. Cuando le preguntaron si él también piensa aplicar políticas de “motosierra” como las de Milei, dijo que no quiere “caer en los eslóganes”, pero que los recortes de Milei “probablemente se quedan cortos” en algunos aspectos y la motosierra es “excesiva” en otros.
Afirmó que en el caso de España hay que hablar con “mucha precisión” al momento de evaluar gastos, y los recortes deben afectar a “los políticos corruptos y los sindicatos corruptos”. Algo similar decía Milei antes de ser electo.
Quien sí recibió a Milei fue la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, una de las dirigentes más extremistas del derechista Partido Popular (PP). Pero tampoco hizo una gran exposición de su alianza. El encuentro se desarrolló a puertas cerradas y sin conferencia de prensa.
“Es una enorme alegría dar la bienvenida en Madrid a Javier Milei, presidente de Argentina. Sentimos un profundo afecto por esta nación hermana y deseamos de corazón que recupere el camino de la prosperidad tras tantos años de decadencia y pobreza”, dijo Ayuso en sus redes sociales.
Además, según informó Europa Press, el gobierno regional informó que Ayuso recibió a Milei en las oficinas que tiene en las instalaciones del Canal de Isabel II, y no en la sede oficial del gobierno, la Casa de Correos, alegando necesidades de organizar su agenda. A su vez, el diario argentino La Nación señaló que no prosperaron los intentos de Milei de ser recibido por el rey Felipe.
En una conferencia de prensa, una periodista le preguntó al presidente argentino si creía que su visita le resultó incómoda al PP y Vox, y Milei le respondió con insultos. “No sé, eso me parece una visión muy propia de gente muy corta intelectualmente y de miserables políticos. Quizás, digamos, vale para tu caso”.
Otro periodista le preguntó si los dirigentes no intentan rehuirle. El presidente se jactó de que todos los candidatos que él apoyó en otros países ganaron, y por lo tanto no tendría sentido rehuirle. Atribuyó la pregunta a una visión propia de un “microclima de periodistas fabuladores, endogámicos, mentirosos seriales”. El dirigente libertario aclaró que no sabe cómo son los periodistas en España, pero dijo que en Argentina “son una peste”.
Lali Espósito en las respuestas de Sánchez
En la sede madrileña del gobernante PSOE se colocó este miércoles una bandera para recibir al ultraderechista argentino en la que se leía: “Hola, Milei. Los zurdos y las zurdas te dan la bienvenida a España, el país que más crece en Europa”.
En la misma línea, Sánchez publicó un video en el que afirma: “Hay quienes creen que nos insultan llamándonos zurdos o zurdas”. Continuó: “Si subir las pensiones es de zurdo, yo soy zurdo. Si dar más tiempo a los padres y madres para disfrutar de sus hijos y hijas es ser zurdo, y también soy zurdo. Si subir el salario mínimo interprofesional todos los años es ser zurdo, soy zurdo. Si defender el derecho a abortar de las mujeres es ser zurdo, soy zurdo. Si defender el no a la guerra y el sí a la paz es ser zurdo, soy zurdo. Así que sí, soy zurdo, y a mucha honra”.
Sánchez también publicó en X: “Aprovechando que voy en el coche, camino de Burgos, para escuchar este temazo argentino. ¡Me encanta!”, y mostró una foto de su celular en el que se reproducía “Fanático”, el tema con el que Lali Espósito respondió a la violencia que Milei y sus seguidores desplegaron contra ella en las redes sociales apenas el líder de La Libertad Avanza asumió la presidencia.
Más tarde, durante un acto de campaña en Burgos, ciudad situada en Castilla y León, Sánchez advirtió que si el PP y Vox logran llegar al gobierno, las consecuencias pueden ser similares a las que está viviendo Argentina bajo el mandato de Milei.
El presidente español dijo que hay “11 millones de argentinos” que trabajan en la economía informal, sin aportes a la seguridad social, y que en casi tres años de gobierno el salario mínimo bajó “un 40%”, mientras que en España subió un 66%.
“Lo que se demuestra al final es que las motosierras y los tijeretazos que la derecha y la ultraderecha siempre hacen cuando gobiernan no construyen nada, sino que destruyen; no unen ni cohesionan, sino que dividen y fragmentan; no hacen que crezca nuestro país ni nuestra economía, lo que hacen es hundirla”, dijo.
