la diaria Europa

Movilizaciones convocadas por sindicatos y estudiantes, el 5 de noviembre de 2026, en Lyon. Foto: Alex Martin, AFP

Cientos de miles de personas salieron a las calles de Francia en la mayor movilización de las últimas semanas

El primer ministro convocó a sindicatos y organizaciones empresariales a una “conferencia social” para “dar respuesta a las cuestiones de poder adquisitivo y salarios”

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La central sindical Confederación General del Trabajo (CGT) estimó en más de un millón y medio las personas que participaron este jueves en las movilizaciones en distintas ciudades de Francia para reclamar una mejora del poder adquisitivo y la renuncia del presidente Emmanuel Macron. La Policía, por su parte, calculó que los manifestantes fueron 600.000, pero incluso sus números muestran la masividad de la protesta.

Según la CGT, los manifestantes fueron en total 1.573.000 en toda Francia, 350.000 de ellos en París, 150.000 en Marsella, 120.00 en Bordeaux, 100.000 en Lille, y decenas de miles en otras varias ciudades, informaron los diarios Libération y Le Monde. La central sindical contabilizó un total de 73 protestas en distintas ciudades o localidades del país.

Fue la mayor de las movilizaciones de esta ola, que comenzó con manifestaciones estudiantiles que denunciaban el deterioro de los locales de enseñanza, la falta de profesores y las desigualdades en el acceso a la educación. A ellos se fueron sumando organizaciones políticas y sociales, entre ellas los chalecos amarillos, que se enfocan en el reclamo contra la suba de precios, en especial la de los combustibles, y también la CGT, que este jueves convocó a una jornada de paro.

La secretaria general de la CGT, Sophie Binet, dijo a la prensa que “cuanto más esperen” las autoridades para dar una respuesta a los reclamos, “mayor será el costo”. De acuerdo con France 24, Binet agregó: “El mensaje es: nada nos detendrá; lo único que pondrá fin a la movilización es una respuesta a nuestras demandas”.

El gobierno del presidente francés, Emmanuel Macron, que no logra desactivar el descontento político y social, ni tampoco la inflación, ha intentado poner freno a las movilizaciones. En París y otras ciudades regían este jueves toques de queda nocturnos con la intención de disipar las protestas.

El ministro de Interior, Lauren Nuñez, había anunciado que desplegaría 70.000 policías para dar una respuesta “extremadamente firme” ante eventuales “distubios”.

En la Plaza de la Nación, uno de los centros de la convocatoria en París, un cordón policial bloqueaba con escudos el acceso de los manifestantes a las estatuas de la fuente central, y los helicópteros y drones vigilaban la zona, donde hubo también vehículos blindados. Cuando anochecía, algunos manifestantes encendieron un fuego que fue apagado de inmediato por los bomberos. En Lyon la Policía lanzó gases lacrimógenos contra un grupo de personas que participaban en la protesta y hubo algunos detenidos.

Para atender la crisis política, el primer ministro Sébastien Lecornu anunció una “conferencia social” con sindicatos y organizaciones empresariales para el lunes. Dijo en un comunicado de prensa que el objetivo de ese encuentro es “aportar respuestas la las cuestiones del poder adquisitivo y los salarios”.

Lecornu dijo que le pidió al ministro de Trabajo, Jean-Pierre Farandou, “que finalice para el domingo las consultas que viene llevando a cabo desde hace varios días” acerca de estos temas. A su vez, agregó, el ministro de Cuentas Públicas, David Amiel, mantiene “inercambios” con representantes de los trabajadores estatales.

Las protestas coinciden con una caída inédita en la popularidad de Macron, que llegó a 13% y superó el récord del expresidente socialista François Hollande, de 14%, según el instituto Elabe. El estudio, publicado por el diario Les Echos y citado por Efe, concluye que la confianza en el presidente cayó 11 puntos desde agosto, y la desconfianza llegó al 82%. Ese porcentaje incluye un 60% de encuestados que dicen que no confían en absoluto en el presidente.

Si bien Macron alcanzó en otros momentos porcentajes muy bajos de popularidad, incluso de 14% en 2025, los datos actuales llegan a pocos meses de las elecciones previstas para abril, y la impopularidad se extiende también entre sus votantes.

El mismo estudio, coloca en primer lugar en imagen favorable a la dirigente de extrema derecha Marine Le Pen, con 35%.

Entre las figuras de la izquierda, más valorada, con 24% de apoyo, es Raphaël Glucksmannk, que si bien pertenece al partido Place Publique, es un aliado del Partido Socialista, por el cual fue electo diputado europeo en 2023. Pero si se toma en cuenta solo la opinión de los votantes de partidos de izquierda, y no el total de los franceses, los resultados de la encuesta cambian. Encabeza Mélenchon, con 48% (que si se toma en cuenta el total de los encuestados alcanza 16%), seguido por Glucksmann, con un 40%.

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