En las elecciones de medio mandato realizadas en Estados Unidos el martes, en la que la ciudadanía se volcó masivamente en favor del Partido Demócrata, castigando duramente la actual gestión del presidente republicano Donald Trump, también hubo otros claros perdedores: los data centers y sus defensores.
Los votantes estadounidenses dejaron claro en las urnas su cuestionamiento al profundo relacionamiento entre el gobierno de Trump y los oligarcas tecnológicos, con Elon Musk a la cabeza.
Según lo que informó The New York Times, se estima que el empresario conservador nacido en Sudáfrica donó más de 470 millones de dólares a las campañas de los candidatos republicanos en las elecciones de mitad de mandato, lo que lo convirtió en la persona que más aportó a un partido en un solo ciclo electoral.
Solo en el estado de Texas, Musk donó alrededor de 224 millones de dólares, la mayor parte de los cuales fueron destinados directamente a la campaña del republicano Ken Paxton por un escaño en el Senado federal, banca que perdió a manos del demócrata James Talarico.
Los candidatos al Congreso que ganaron el martes tras prometer detener la expansión de los centros de datos dejaron el Congreso conformado de una manera mucho más hostil hacia el desarrollo de infraestructura para la inteligencia artificial.
El senador demócrata electo por el estado de Georgia, así como el exsenador Sherrod Brown (Ohio) y Abdul El-Sayed (Michigan) ganaron contiendas en sus respectivos territorios en las que los centros de datos se habían convertido en un tema central del debate.
Todos los candidatos al Senado abordaron en los debates la necesidad de garantizar que las empresas tecnológicas asuman el costo de su propio consumo energético. Brown en Ohio, en particular, utilizó el tema de los centros de datos como una herramienta de confrontación, lanzando campañas publicitarias que presentaban a su oponente, el senador Jon Husted, como un partidario de estas instalaciones.
“Siempre estaré de su lado, siempre. No trabajo para las empresas de servicios públicos. No trabajo para los centros de datos. No trabajo para Wall Street. Trabajo para ustedes, trabajo para Ohio”, afirmó Brown en su discurso triunfal en la noche del martes, de acuerdo con lo que consignó el portal Politico.
Los ganadores que convirtieron la cuestión de los centros de datos en un eje central de sus campañas fueron, en su mayoría, demócratas.
Los legisladores republicanos en ejercicio fueron plenamente conscientes de la importancia de este tema, y en los últimos meses de las sesiones del Congreso mostraron un interés creciente por reforzar su postura al respecto.
El año pasado, el tema de los centros de datos empezó a cobrar relevancia política en todo Estados Unidos, a medida que su vertiginoso desarrollo y el rápido aumento de los costos de la electricidad captaron cada vez más la atención de los votantes.
El tema cobró aún más fuerza en los últimos meses, a medida que los demócratas abogaban por políticas más estrictas para los centros de datos, llegando incluso a proponer una pausa en la construcción de nuevas instalaciones.
Los republicanos reaccionaron rápidamente presentando sus propias propuestas, como la denominada Ley de Protección a los Contribuyentes, que alienta a los estados a considerar nuevas normativas para garantizar que los centros de datos no provoquen un aumento en las tarifas eléctricas para el resto de los usuarios.
Algunos republicanos fueron más allá; tal es el caso del gobernador de Texas, Greg Abbott, quien ordenó una pausa en la construcción de centros de datos en su estado.
Sin embargo, esta medida no bastó para frenar el impulso demócrata, porque en otra de las derrotas históricas de los republicanos, Abbott perdió la reelección frente a la demócrata de origen latino Gina Hinojosa, quien le reprochó no haber actuado con mayor firmeza contra los centros de datos en el estado.
