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Mundo América
Donald Trump, el 5 de octubre, en Washington. · Foto: Daniel Torok, presidencia de Estados Unidos

Donald Trump, el 5 de octubre, en Washington.

Foto: Daniel Torok, presidencia de Estados Unidos

La derrota de Trump fue motivo de festejo para la izquierda en muchos países

El presidente español, Pedro Sánchez, dijo que “la gente votó contra las políticas que empobrecen”, y que, tal como “ocurrió en Brasil” y en Estados Unidos, “ocurrirá pronto en España”.

El triunfo del opositor Partido Demócrata en las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, que incluyó la victoria de varios candidatos del ala izquierda de ese sector político, fue leído en otras partes del mundo como un freno para las nuevas ultraderechas y no solo para el movimiento MAGA que respalda al presidente Donald Trump.

Las reacciones se extendieron desde Argentina hasta Francia, pasando por Brasil, donde el gobierno estadounidense apoyó al ultraderechista Flávio Bolsonaro en las elecciones de octubre. Sonaron con fuerza también en España, que se encamina a sus propias elecciones generales y cuyo gobierno fue denostado varias veces por Trump por su postura frente a Israel y por no haber aumentado el gasto en defensa tanto como reclamaba Washington.

La expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner hizo una publicación en inglés este miércoles en su cuenta de X: “Beautiful morning!!!”. El año pasado, Trump prometió ayuda económica a Argentina, pero aclaró que la brindaría solo si el partido del presidente Javier Milei, La Libertad Avanza, ganaba las elecciones legislativas de 2025.

A su vez, en España, el diputado Gabriel Rufián (Esquerra Republicana de Catalunya) publicó: “Verás cuando se levante Abascal y vea lo de Trump”, en alusión al líder del partido ultraderechista Vox, Santiago Abascal, que frecuenta los mismos foros de ultraderecha que el presidente estadounidense.

En España, muchos dirigentes leyeron el triunfo en clave local. No es el caso de Abascal, que se limitó a decir que “muchos presidentes pierden la mayoría en las cámaras en mitad de su mandato” en Estados Unidos, según citó La Sexta.

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, que busca mantenerse en el gobierno en las elecciones del domingo 29, se pronunció en sus redes sociales sobre los resultados de las elecciones del martes. “Ayer, la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen. Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites”, dijo.

“Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en Estados Unidos. Y ocurrirá pronto en España”, agregó Sánchez. “La ola ultra a la que pretenden subirse [el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez] Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona”, dijo.

El ministro español para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López Águeda, hizo su propia síntesis: “Primero Brasil. Ahora Estados Unidos. De la motosierra también se sale. No es una ola imparable: se puede derrotar y se puede construir una alternativa que defienda lo público. En España ya estamos en ese momento: este gobierno progresista y de derechos va a seguir”.

A su vez, la líder de Podemos, Irene Montero, fue cauta en su celebración. Advirtió que este resultado “tiene que servir para acabar con guerras y genocidio, con la desigualdad, el machismo, el racismo y los privilegios del 1%”, porque “si nada cambia, Trump habrá ganado igual”.

Con mensajes similares a los de Sánchez y Águeda, varios dirigentes de Brasil vieron en las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos la confirmación de que la extrema derecha no es imparable. Algunos vivieron la victoria demócrata como propia o como parte de una ola en la que el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva, en octubre, fue un hito.

El diputado André Janones, que impulsó una campaña digital a favor del Partido de los Trabajadores desde el canal de Whatsapp conocido como el Ejército de Lula, publicó en sus redes: “La realidad es que la victoria del presidente Lula está inspirando al mundo entero. ¡Estamos mostrando al mundo que sí, podemos vencerlos de una vez por todas!!”.

La diputada más votada de Brasil, Erika Hilton, que además es una mujer trans –una población con la que Trump se ensañó durante su segundo mandato–, se refirió en su cuenta de X a la derrota que sufrió el presidente estadounidense. Dijo que “la victoria del presidente Lula contra el bolsonarismo de hace diez días puede entrar en la historia como el inicio de la derrota de una ola fascista global”.

“Todo comenzó con nosotros, aquí en Brasil, derrotando la interferencia de Trump, de los multimillonarios y de las big techs. Todo comenzó con ustedes, con su voto”, afirmó la diputada del Partido Socialismo y Libertad. Otro dirigente de ese partido, Jean Wyllys, celebró la derrota de la derecha y manifestó que espera “que ocurra lo mismo en España”.

En Colombia, el expresidente Gustavo Petro celebró en su cuenta de X otro aspecto de la elección del martes: “Han ganado latinos, afroamericanos, indígenas, mujeres, demócratas muchas gobernaciones”. Afirmó que “el progresismo y los pueblos enseñan que hay que respetar la diversidad humana, no censurarla y menos aniquilarla”, y lamentó que su país no esté en la “vanguardia” en esa lucha.

Para la izquierda de Francia, que celebrará elecciones en 2027, también fue motivo de festejos el cambio de rumbo político en Estados Unidos, informó Radio Francia Internacional. El candidato socialista Raphaël Glucksmann lo calificó como una “victoria de la democracia y la decencia” y un “resurgimiento demócrata”, mientras que el coordinador de Francia Insumisa, Manuel Bompard, destacó que “una movilización popular” logra “hacer retroceder a la extrema derecha”, como en Brasil, según citó ese medio.

Por el contrario, Jordan Bardella, el presidente de la ultraderechista Agrupación Nacional liderada por Marine Le Pen, dijo que no ve ninguna relación entre las elecciones de Estados Unidos y las de Francia.

El Partido Socialista Europeo, que reúne en el parlamento regional a legisladores de distintos países, celebró que el triunfo del Partido Demócrata “brinda una oportunidad para recuperar” la relación con sus pares estadounidenses. Manifestó en un comunicado que esa relación “se ha puesto a prueba en los últimos dos años”, con un presidente que “ha gobernado cada vez más mediante órdenes ejecutivas, eludiendo al Congreso y poniendo a prueba los límites de los tribunales”.

En sus redes sociales, Trump en primer lugar intentó desligarse de la derrota de su partido: “Yo no estaba en la papeleta y, si hubiera estado, habríamos ganado por una victoria aplastante”. Pero después el mandatario reconoció los resultados y felicitó a los demócratas, que “hicieron un buen trabajo”, aunque a continuación publicó una imagen suya con una gorra roja al estilo MAGA pero con la palabra VETO, un poder que ya advirtió que utilizará, si es necesario, para forzar un acuerdo con el Congreso.