Tras un duro debate, que comenzó antes del mediodía, el Senado argentino se apresta a aprobar la oficialmente denominada Ley de Modernización Laboral, que en los hechos implicará un profundo cambio que rediseñará las relaciones laborales que determinan la vida de millones de trabajadores.
El proyecto de ley, que luego de lograr media sanción en el Senado será considerado en la Cámara de Diputados, fue impulsado por el gobierno del presidente Javier Milei y firmemente apoyado por los sectores afines al oficialismo.
Este miércoles el mandatario siguió el desarrollo de la sesión desde la quinta presidencial de Olivos, aunque en el Congreso, por expreso pedido suyo, estuvieron instalados sus principales operadores políticos, incluida la senadora Patricia Bullrich, quien fue una de las principales articuladoras del proyecto.
“Es la reforma más importante de los últimos 50 años”, expresó la exministra de Seguridad momentos antes del comienzo de la sesión parlamentaria. “Ningún gobierno lo ha logrado, nosotros lo vamos a lograr”, manifestó Bullrich, quien destacó que el texto final del proyecto “tuvo la participación de todos aquellos que son reformistas”.
¿Qué plantea la reforma laboral impulsada por Milei?
Entre otros puntos, la normativa promovida por el gobierno argentino plantea que los trabajadores puedan hacer jornadas de hasta 12 horas y que se fraccionen las vacaciones mediante un acuerdo entre las partes.
La iniciativa del Ejecutivo, además, limita los intereses que el empleador debe pagar tras juicios laborales, busca también acortar estos procesos y autoriza a las pequeñas y medianas empresas a pagar las indemnizaciones a los trabajadores hasta en 12 cuotas. El proyecto esgrime la necesidad de “actualizar las relaciones laborales a los nuevos modelos productivos”.
La ley de Milei también limita el derecho de huelga en servicios esenciales e introduce cambios en los mecanismos de negociación salarial: avanza en los acuerdos individuales y en las negociaciones directas entre una empresa y sus trabajadores, de tal modo que resta peso a los acuerdos colectivos por sector.
Por todos estos motivos, la reforma fue calificada como regresiva y perjudicial para los trabajadores.
Movilizaciones, el 11 de febrero, en el Congreso Nacional en Buenos Aires.
Foto: Luis Robayo, AFP
Movilización y detenidos
En este sentido, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se manifestó en el inicio de la movilización que hubo contra la ley, a la que consideró “un retroceso que recupera la lógica iniciada por la dictadura con [José] Martínez de Hoz y que vuelve a hacer que el ajuste recaiga sobre los trabajadores”, de acuerdo a lo que consignó el portal La Politica Online.
Las movilizaciones contra la reforma laboral fueron convocadas por todas las centrales sindicales argentinas, pero también por sectores de izquierda, peronistas y organizaciones sociales.
Una multitud estuvo durante varias horas frente al Congreso, desde donde siguió la discusión. Al comienzo de la tarde, un reducido grupo de manifestantes, aproximadamente 30, comenzaron a lanzar objetos contra los efectivos de las fuerzas de seguridad que estaban custodiando tras las vallas los accesos al Congreso.
Medios argentinos informaron sobre el lanzamiento de cócteles molotov y otros objetos contra los uniformados, que respondieron lanzando gases lacrimógenos y balas de goma que desarticularon la marcha masiva.
Pasadas las 21.00, se informó que hubo alrededor de 40 detenidos y algunas personas resultaron heridas, entre ellas siete policías.
De acuerdo a lo que informó el portal TN, desde el gobierno informaron que denunciarán ante la Justicia a los manifestantes que lanzaron bombas molotov, agredieron a efectivos de las fuerzas federales y dañaron el espacio público. “No vamos a permitir que los violentos de siempre siembren el caos y el descontrol”, escribió la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, en su cuenta de X.
También el presidente Milei hizo alusión a los hechos de violencia en un mensaje en X publicado desde Olivos y consignado por La Nación. “A los catadores de modales y formas habría que recordarles que del otro lado tenemos esto... Campeones de plumas cobardes, ya que frente al mal callan y al que da la pelea, si no usa sus formitas fracasadas, pegan... MAGA [Por Make Argentina Great Again, ‘hagamos a la Argentina grande nuevamente’, en inglés]. Fin”, escribió el mandatario.