En Alemania, donde se encuentra de gira, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva llamó este lunes a un mayor equilibrio en las relaciones comerciales con Europa ante la proximidad de la entrada en vigor del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, que comenzará a regir el 1º de mayo.
Lula declaró a la prensa, junto al canciller alemán, Friedrich Merz, durante una visita de Estado a Alemania, que “un acuerdo solo puede mantenerse si existe un equilibrio en las concesiones realizadas por ambas partes”, informó el portal Brasil 247.
“Sin embargo, una serie de medidas adoptadas por la Unión Europea amenazan con desequilibrar la balanza”, criticó el líder del 80 años, citando políticas de descarbonización, preservación ambiental y desarrollo industrial.
Según Lula, los indicadores adoptados por los técnicos del bloque comunitario no son “fieles a la realidad ni compatibles con las normas multilaterales”. Si bien Lula dijo que estas medidas tienen legitimidad, las criticó por tratarse de una suerte de “unilateralismo”.
En este sentido, Lula también instó a las autoridades de la Unión Europea a superar “su resistencia ideológica a los biocombustibles”, asegurando que Brasil produce los insumos necesarios “sin comprometer la producción de alimentos ni las áreas forestales”.
El líder del Partido de los Trabajadores, que en las elecciones de octubre intentará lograr su cuarto mandato en el Palacio de Planalto, sostuvo que es fundamental combatir las “falsas narrativas” respecto a la sostenibilidad de la agricultura brasileña.
“Crear barreras adicionales al acceso de biocombustibles es contraproducente, tanto desde el punto de vista ambiental como energético”, afirmó el mandatario, y agregó: “Ya adoptamos una mezcla del 30% de etanol en la gasolina y del 15% en el biodiésel. Producimos biocombustibles de forma sostenible sin comprometer el cultivo de alimentos ni talar selvas”.
Sobre este tema, Lula agregó que el 90% de la energía eléctrica que produce su país es limpia y remarcó que existe el potencial para producir el hidrógeno verde más barato del mundo, de acuerdo a lo que consignó Agencia Brasil.
Lula citó, además, la posibilidad de una mayor explotación de minerales críticos para colaborar con la descarbonización y la transformación digital. “Con solo el 30% del potencial mineral mapeado, nuestro país ya cuenta con la mayor reserva mundial de niobio, la segunda de grafito y tierras raras y la tercera de níquel”.
Pero Lula enfatizó que no ve a Brasil como un “mero exportador” de minerales, sino que apunta a conseguir alianzas internacionales que incluyan transferencia de tecnología.