El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, emitió este jueves un nuevo mensaje sin aparecer en público. No ha sido visto desde que comenzaron los ataques de Israel y Estados Unidos contra su país, el 28 de febrero, y, según Washington, fue herido en el bombardeo que mató a su padre, el anterior líder supremo, Alí Jamenei, y a varios otros de sus familiares más cercanos.
En el Día Nacional del Golfo Pérsico, Jamenei dijo en su mensaje que esta zona “ha dibujado parte de la identidad y la civilización” de Irán. Manifestó que el futuro del golfo será uno “sin presencia de Estados Unidos” y dijo que ese país “no tiene cabida en la zona, salvo si es en el fondo del mar”.
Jamenei agregó que “los extranjeros que cometen actos malignos desde miles de kilómetros de distancia no tienen lugar en esta zona”, y que después del actual conflicto armado “se iniciará un nuevo orden para la región y el mundo”. Se refirió en particular a una “nueva gestión del estrecho de Ormuz” que “traerá tranquilidad y progreso” a los países de la región.
“El paso entre el estrecho de Ormuz y el golfo de Omán es vital y único para la economía global. Este capital estratégico ha generado la avaricia de muchos males durante los últimos siglos”, afirmó.
En la actualidad, los puertos iraníes son bloqueados por Estados Unidos, en respuesta a las medidas que había dispuesto Irán para impedir a aliados de Washington transitar por el estrecho de Ormuz, por el que circula 20% del petróleo que se vende en el mundo. Todo esto causó grandes subas y volatilidad en el precio de los combustibles.
Este jueves, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, pidió la apertura inmediata de ese paso. Su bloqueo, según un comunicado de la ONU, “está impidiendo la entrega de petróleo, gas, fertilizantes y otros productos básicos y estrangulando la economía mundial”.
El jefe de la organización internacional advirtió que “si las interrupciones derivadas de los ataques y amenazas iraníes y el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes continúan hasta mediados de año, las consecuencias se profundizarían significativamente”. Manifestó que esto implicaría que 45 millones de personas enfrenten el hambre extrema y 32 millones caigan en la pobreza; habrá escasez de fertilizantes, con su impacto en los cultivos; y, “en el peor de los casos, si las graves interrupciones persisten hasta finales de año, nos enfrentamos al espectro de una recesión mundial, con impactos dramáticos en las personas, la economía y la estabilidad política y social”.
“Mi mensaje a todas las partes es claro: los derechos y libertades de navegación deben restablecerse de inmediato [...] Abran el estrecho. Dejen pasar a todos los barcos. Dejen que la economía mundial respire de nuevo”, manifestó Guterres.
Entre amenazas
El comandante de la Armada de Irán, Shahram Irani, repudió el bloqueo de Washington al estrecho de Ormuz y dijo que “los estadounidenses son incluso peores que los piratas somalíes, ya que ellos actúan a causa de su pobreza”, citó Europa Press.
Amenazó con que aparezca en escena “un arma que temen mucho”, y dijo que las expectativas de Estados Unidos e Israel de conseguir sus objetivos en Irán en apenas unos pocos días de ataques “se convirtieron ya en un chiste en las universidades militares”.
Sobre esta guerra también emitió un comunicado el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, y dijo que el gobierno de Benjamin Netanyahu evalúa la posibilidad de volver a atacar “pronto” a Irán para “eliminar amenazas existenciales”.
Katz manifestó que apoya los “esfuerzos diplomáticos” de Washington, pero también que su meta es “completar los objetivos de la campaña militar, de manera que Irán deje de ser una amenaza para la existencia de Israel, Estados Unidos y el mundo libre para las generaciones venideras”. Agregó: “Es posible que pronto debamos intervenir nuevamente para garantizar que conseguimos estos objetivos”.